Cartas al director
Sibilinas conclusiones
Los palos del sombrajo se desmoronan porque el lodazal de mugre, 'chistorras y lechugas' primorosamente empaquetadas y vehiculadas con mucho cuento para contar y descontar se desperezan: el zapatero remendón, hoy ínclito y ayer inhóspito huésped de la Moncloa, se está encargando de poner los sombrajos del gallinero en su sitio y a remojo las barbas de más de uno 'achurcado'.
Hay otros (chaveses, griñanes y colaterales) que ya pasaron por el 'trámite', con tan afortunada suerte pumpidal que ya ni se acuerdan de si eran huevos o gónadas socialistas lo que ponían aquellas gallináceas tan emblemáticas.
Conclusión: de lo que se trata es de saber vender al bizco y cojitranco jumento socialistoide, despojado -eso sí-, de algunas jugosas alforjas, de las que el embobado personal no verá ni en pintura, si bien, tal vez sí en perspectiva, como si se tratará de un lozano y progresista burro PSOE.