Cartas al director
Zapatero y las joyas: ¿Inocencia o lagunas fiscales?
La noticia del día es la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez Calama por su imputación en la causa Plus Ultra y por las joyas de 1,3 millones de euros halladas en su caja fuerte. Sin embargo, no ha aclarado su origen, alegando que son herencia y regalos sin aportar documentación.
Como ciudadano, tengo derecho a cuestionar esta versión. Si las joyas son herencia, deberían aparecer en el testamento y en el impuesto de sucesiones, ese que tanto defiende el PSOE. Además, en el momento de la herencia, se habría generado un expediente en Hacienda, ya que conservan copia del testamento al pagarse el impuesto.
Si son regalos, la situación es más complicada. Estos bienes deberían estar declarados en el modelo 714 de Patrimonio desde que se superaron los mínimos exentos (120.000 € en su presidencia, 700.000 € ahora). Además, una revalorización del 2.600 % en 19 años es imposible para cualquier piedra preciosa o metal, como demostró él mismo al vender oro del Banco de España por su «pérdida de valor».
Fiscalmente, el problema es serio. Aunque el IRPF prescribe a los 4 años, el Patrimonio es anual. Si no declaró las joyas, Hacienda puede reclamar desde 2020. Con dos casas en propiedad, su patrimonio superaría los mínimos exentos, obligándole a declarar desde su etapa como presidente.
La defensa alega que valían 50.000 €, pero la tasación oficial las sitúa en 1,3 millones. Sin testamento, sin declaración de patrimonio y sin explicación para esa revalorización, las lagunas son evidentes.
Mi conclusión es clara: no creo que sus defensores puedan garantizar su inocencia. Quizás me equivoque, pero las dudas son más que razonables.