Cartas al director
Se fuerte José Luis
Habría que aprovechar toda oportunidad de asistir a una rendición de cuentas ante los medios de nuestros principales responsables políticos. La costumbre instaurada por Zapatero, de que el presidente del Gobierno acuda cada final de curso político a encontrarse con los periodistas me parece plausible, y lo sería aún más si esas ruedas de prensa fuesen más abiertas, más transparentes y menos propagandísticas. Y que el líder de la oposición, como ocurrió este miércoles, haga lo propio, pienso que también debe ser una costumbre protegida y preservada. Aunque, claro, salgamos siempre decepcionados de unas y otras .
Siempre he pensado que Feijoo debería modificar su estrategia e incluso su táctica de oposición: denunciar lo evidente, es decir, los goles del gobierno a una democracia pura, ya no basta. La gente quiere alternativas. Y siempre he pensado, también, que las ruedas de prensa de Pedro Sánchez no solo no sirven de nada, sino que son casi un insulto para los profesionales de la información que llenan la sala como mudos oyentes de lo que se dice y frustrados preguntantes: ya se sabe que no todos preguntan, porque no se les da la palabra. Lo que, contra lo que acusan algunos, no significa que los que tienen la suerte de poder lanzar su pregunta no hagan la que es más interesante.
A mí me gustaría que le preguntaran a Sánchez, el próximo día 28, que es cuando comparece en esa rueda de prensa de final de curso político, una pregunta que es ésta: «¿Sigue apoyando sin resquicios a Zapatero, presidente?».¿Le sigue apoyando tras la declaración de 'Julito' Martínez, tras las primeras conclusiones del juez Calama, tras los revolcones sufridos con aquellos apoyos iniciales a Abalos y Santos Cerdán? Sánchez es un provocador que ama el equilibrio sobre la cuerda floja, y doy por casi cierto que insistirá en su apoyo a su antecesor socialista en la Presidencia del Gobierno.
Aunque se trata de un respaldo inconcebible y que puede costar caro al inquilino de La Moncloa.