Cartas al director
El beso del hipócrita
La bandera de la vivienda se le ha roto al «socialista» Pedro Sánchez. En este tiempo de (berrea), su portavoz socialista ha dimitido cuando planeaba sobre su cabeza el buitre que la calienta, con sus negocios explotadores de la vivienda. Sánchez no estaba enterado; nada de lo que arrepentirse. No conoce a casi nadie, apenas conoce a la (berrea) del Congreso. Solo besa a su amada, imputada por explotar su supuesto negocio inmobiliario heredado.
La doctrina zapatera del alma socialista consiste en decir una cosa y engañar al ignorante haciendo lo contrario. Es tener mucho y dar muy poco. Así «berrean» en los sermones.
Tras el desahucio y fallecimiento de Maricarmen, la lucha contra el rentista, los propietarios abusadores y los explotadores inmobiliarios ha sido el detonante de los decretos parlamentarios y su derrota.
Esa ha sido la estrategia del hipócrita socialista, que llama buitre al que tiene una vivienda para alquilar. Pero no sabe cómo llamar a la pareja de su portavoz, que ha roto todos los registros acusatorios del socialismo. Dirá que es un negocio personal y familiar. Es la industria del ladrillo metida en las entrañas de su partido para engañar a la juventud de las acampadas. Los otros son los buitres carroñeros, que no construyen una vivienda para que manejemos su alquiler o desahucio.
El negocio moral del ladrillo socialista acabará llevando a unos a la calle y a otros a la hoguera por su falsedad e hipocresía…