Fundado en 1910

Cartas al director

Cada vez hablamos más, pero ¿nos escuchamos?

Nunca habíamos tenido tantas formas de comunicarnos. Podemos escribir a cualquier persona en cualquier momento, participar en conversaciones públicas y conocer opiniones de todo tipo. Sin embargo, tener más canales de comunicación no significa necesariamente que estemos escuchándonos mejor.

En muchas conversaciones parece que esperamos nuestro turno para responder, no para comprender. En lugar de intentar entender una opinión distinta, buscamos rápidamente un argumento para rebatirla. Las redes sociales, además, favorecen los mensajes breves, las reacciones inmediatas y las posiciones enfrentadas.

No se trata de estar de acuerdo con todo el mundo ni de evitar los debates. Precisamente, una sociedad necesita poder discutir sus diferencias. Pero para hacerlo necesita algo más que opiniones: necesita personas dispuestas a escuchar, preguntar y cambiar de criterio cuando encuentran razones para hacerlo.

Quizá deberíamos recuperar una habilidad que parece sencilla, pero que cada vez resulta más necesaria: conversar sin convertir cada desacuerdo en una batalla.