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20 de julio de 2024

En primera líneaJosé Antonio García-Albi

Macbeth en la Moncloa

Si la traición con delincuentes vascos y catalanes se consuma y el demonio nos trae «la perdición envuelta en dones que parecen inocentes» el daño que producirá será de alta gravedad y muy difícil de revertir

Actualizada 01:30

«También entre los pucheros anda el Señor» decía Santa Teresa. Son los pucheros y el Señor excelentes compañías pues persiguen fines y medios intrínsecamente buenos. No ocurre lo mismo con algunos de nuestros políticos y sus acompañantes, cuyos fines y medios son propios del maligno aunque se les dote de alguna manipulada apariencia. Ya explicaba Shakespeare en Macbeth: «Mira que a veces el demonio nos engaña con la verdad, y nos trae la perdición envuelta en dones que parecen inocentes».

Asistimos a las negociaciones del PSOE con el mundo batasuno, para sacar adelante su pacto de investidura, centrados en la delincuencia catalana que todo los invade, con cierta distancia y timidez fruto, sin duda, de que se encuentran envueltas en alguno de esos «dones que parecen inocentes». Las dos primeras inocentadas que nos gastan son por un lado decir que ETA ya no existe, y por otro que en su lugar negocian con algo distinto, un tal Bildu; cuya cabeza visible es un condenado por su pertenencia a la antedicha banda armada.

Pero metámonos entre los pucheros y la cacharrería e intentemos que triunfe el bien. Para comenzar verificamos que ETA no se ha disuelto, y tan sólo hizo un paripé de entrega parcial de armas obsoletas; luego está viva. Además quedan 379 crímenes suyos sin resolver y, por lo tanto, hay un nutrido grupo de asesinos sin responder ante la ley, la justicia y la sociedad. Es evidente que la Guardia Civil, la policía y los jueces de instrucción desconocen la identidad de los autores de esos crímenes irresueltos. Pero así mismo, debe ser evidente que la organización terrorista ETA sí sabe a quién encomendó la realización de esos atentados. ¿No? Los miembros de la banda sí lo saben. Alimañas como Otegui, David Plá, Kubati, el Carnicero de Mondragón en Sortu y Josu Ternera en la calle, al que se le entrevista por ser el jefe y no un subalterno, y muchos otros, algo deben conocer y saber. Se podría asegurar, que en todo ese colectivo batasuno hay encubridores, cómplices o cuando no autores materiales de alguno de esos 379 asesinatos sin resolver. Delincuentes en activo, sin arrepentimiento, ni condena alguna y organizados; lo que viene siendo una banda criminal.

Vamos, que lo moral y humano sería que el delincuente floreado jefe del PSOE, antes de seguir hablando con Otegui nos garantizase que en las filas de los diferentes grupúsculos abertzales con los que habla, no hay encubridores, cómplices o autores de los mencionados crímenes. ¿Nos garantiza el déspota que no hay encubridores, cómplices o autores de esos crímenes en Sortu-Bildu? No.

Desde la creación de ETA todo el universo abertzale ha estado actuando en forma de diferentes células. Modus operandi que la banda, organizada en comandos, exporta a sus distintos brazos políticos o sociales. Siempre han trabajado por medio de diversas organizaciones o kolectivos en su jerga; unos para la juventud, otro para la política, para los presos… pero todos bajo el paraguas de la alternativa KAS ideada por ETA. Con base en ello caer en la inocentada de comenzar a establecer diferencias entre Sortu, Bildu, ETA etc. es un verdadero sin sentido.

Ilustración: Macbeth en la moncloa

Lu Tolstova

No, Bildu no es un partido independentista sin más. Es la misma banda con otro nombre que ha ido siguiendo el mismo proceso de cambio de denominaciones que han experimentado todos los partícipes de la alternativa KAS transformada ahora en EKIN. Como Eguin en Gara o Jarrai en Haika y Segui…. Todos han cambiado sus nombres salvo ETA, pero siguen siendo lo mismo y los mismos.

Constatamos entonces que en todos esos grupúsculos que se diferencian tan sólo por las tareas y funciones encomendadas, recalan delincuentes en distinto grado que si las fuerzas de orden público encontrasen las pruebas oportunas serían inmediatamente encausados.

En otras ocasiones ya hemos hablado de las conversaciones entre PSOE y ETA en un caserío de Elgoibar entre el 2000 y el 2006. A alguna de las mismas acudió Josu Ternera, el asesino de niños en Zaragoza. Hasta el 2004 el interlocutor era un enviado de un partido político. Ahora es el líder del mismo partido político que acumula además el cargo de presidente del Gobierno, quien en lugar de tratar de perseguir y detener a los terroristas que faltan por juzgar, a sus cómplices y encubridores quiere pactar y negociar con ellos un proceso político en común.

El PSOE y su secretario general al frente están negociando con un grupo de personas presuntamente con cuentas pendientes con la justicia, algo que desde luego supone la carencia total de principios morales y democráticos. Pero por si eso no fuese suficiente, hay que resaltar que pretenden comprometer en su cambalache al Gobierno de la nación y a la nación misma. Eso es fruto de ese afán socialista de que todo, Gobierno, Estado y personas les pertenecen.

Si la traición con delincuentes vascos y catalanes se consuma y el demonio nos trae «la perdición envuelta en dones que parecen inocentes» el daño que producirá será de alta gravedad y muy difícil de revertir. Ese mal sólo lo podemos evitar nosotros, los ciudadanos españoles en la calle; y ponernos a lo que parece imposible, mover un bosque. Emular a los escoceses que tomando cada uno algunas ramas del Bosque de Birnam y poniéndose tras ellas le hicieron caminar hasta el castillo de Dusinane, logrando acabar allí con el malvado Macbeth.

  • José Antonio García-Albi Gil de Biedma es empresario
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