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Las caras de la noticia (22/03/2026)

María Jesús San José López

Nacida en Sestao en 1966, en una familia de emigrantes al País Vasco, esta licenciada en Derecho es militante del PSOE y ocupa desde 2024 el cargo de consejera de Justicia y Derechos Humanos del País Vasco, en un Gobierno que preside el PNV. Es decir, y para entendernos, María Jesús San José es la encargada final de ir sacando etarras a la calle para cumplir lo pactado por Sánchez con el PNV y con Bildu, el partido de ETA. Este repugnante acuerdo va viento en popa. Mañana saldrá de permiso la jefa etarra Soledad Iparaguirre, alias Anboto, sanguinaria terrorista que en fecha tan reciente como 2021 fue condenada a 425 años por un atentado. Los muertos que asesinaron Anboto y su pareja, el también jefe etarra Mikel Antza, nunca volverán a pasear con los suyos. Pero ella sale con 64 años, cuando debería permanecer en la cárcel de por vida, y le quedan muchos años estupendos por delante. Increíble que los españoles toleremos casi en silencio esta infamia, que supone el gran triunfo de ETA, merced a una felonía imperdonable del PSOE, que comenzó con Zapatero y Rubalcaba y culmina con Sánchez.

Santiago Abascal

Abascal ha podido alejarse este fin de semana de los problemas que le están suscitando sus críticos y ha viajado a Budapest para participar en la inauguración de la quinta edición del encuentro CPAC Hungría. Allí, el primer ministro Viktor Orbán se refirió a él como «el jefe», por ser el presidente del grupo Patriotas, y lo ensalzó como «el mejor líder que podríamos tener en Europa». Orbán y Abascal defienden una visión de la vida alternativa y contraria a la del llamado «progresismo». Mientras la izquierda cae en toda Europa, su propuesta cuenta cada vez con más apoyos, con sus políticas contra la inmigración y con su defensa del Estado-nación y sus tradiciones frente al vacío moral de lo que llaman «globalismo».

Pablo Iglesias

Se podrían escribir varios libros sobre la hipocresía de la izquierda populista española, que combina su supuesto compromiso con «la gente» con su gusto por el lujo más alto burgués. Hace una semana, Yolanda Díaz se programaba un viaje a los Oscar de Hollywood a costa del dinero público de todos. Ahora es Pablo Iglesias el que aparece en América. Se ha ido a apoyar a Cuba, que sufre una auténtica crisis humanitaria por obra de la incompetencia de la tiranía comunista, y no se le ha ocurrido insulto mejor al pueblo cubano que hospedarse en un Meliá de cinco estrellas, que es uno de los hoteles más lujosos de La Habana. Los propios cubanos lo están poniendo verde en las redes sociales. De propina, Iglesias ha declarado que la situación en la isla no es tan grave como se pinta fuera. Pues que se quede a vivir allí, disfrutando del comunismo, en lugar de volver a su chaletazo de Galapagar.