Mi querida España. Ahora la consigna es derecha marrullera
Estamos en el baile y hay que bailar pero debemos reconocer que una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo. Llegó el presidente Sánchez al poder hacer ahora ocho años y llegó diciendo que iba a terminar con la tremenda situación de corrupción del Gobierno del Sr. Rajoy
Definitivamente esto es un sinvivir dentro de un sinsentido. Algo debe estar haciendo bien la derecha para que Pedro Sánchez se encocore y la llame «marrullera». Sus borregos que le acompañan están pendientes siempre de cómo reacciona el number one a los éxitos de la derecha, para encontrar una palabra o frase hirientes con la que mandarle un recadito a la derecha. Poca categoría amigo. Cada vez se te ve más el plumero. (¿Se han fijado que el presidente siempre que menciona a la derecha siente necesidad de acompañar su mención con la ultraderecha?)
La gente, se mire por donde se mire, está harta. Ocurre que entre la gente están los papagayos de ministros que no dicen nada en público. ¿También en privado? Sí señor, pero, claro una moción de censura, pongo por caso, debería hacerse en publico y ahí nos encontramos con el muro.
Tiene este hombre tanto por contestar y por dar la cara en asuntos verdaderamente importantes que me atrevo a decir que la procesión que soporta va por dentro. No tiene ni tendrá parangón con nada que queramos comparar. Él, que no para de hacer para que los los suyos vayan tomando nota del ‘cómo’, ha tenido el detalle, la delicadeza, de reunirse, ni se sabe para qué, con las juventudes socialistas. Y las pobres juventudes, ya están adiestradas al «sí señor presidente». O sea un círculo vicioso del que no es fácil salir.
Hombre, siempre nos queda la manta de Ábalos, la de Koldo, la super Santos Cerdán y, como no, la de Zapatero. Toda esta gente es muy valiente con señoritas ligeritas de ropa y pesaditas de copas. Ahí son los reyes del mambo. Pero delante de alguien con preparación, honesto, y con sentido de la justicia, como por ejemplo, los jueces, ahí ya, nos cuesta encontrar argumentos que pasen el peaje para llegar a la verdadera justicia.
Pero tan socialistas como son, como es que nunca sacan a relucir los cien años de honradez que decían antaño que tenían. Hombre, pide usted una barbaridad. Y además, eso es muy antiguo. Claro, como la famosa foto de Feijóo en un barco con el que dicen que era narco. Está la foto hasta amarilla del tiempo que tiene lo que dice la manada socialista sobre ella, más amarilla aún.
Hombre, esos socialistas que son tan justos y correctos, parece mentira que todavía su presidente no haya estado con los familiares de las víctimas del accidente de Adamuz y, sin embargo, cuánta rapidez para arreglar los papeles de ese ser absolutamente ridículo que coincide en que es hermano del presidente. ¡Vaya por Dios! ¡Qué personaje ha perdido el circo! Lo digo a juzgar por lo que se ríe la gente con él.
Estamos en el baile y hay que bailar, pero debemos reconocer que una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo. Llegó el presidente Sánchez al poder hace ahora ocho años y llegó diciendo que iba a terminar con la tremenda situación de corrupción del Gobierno del Sr. Rajoy.
Y entretanto, esa eminencia de periodista llamado Javier Ruiz diciendo que la corrupción está en la derecha. Con un par.
- José María Prieto es publicitario