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Relicario de san PantaleónArchidiócesis de Madrid

San Pantaleón vuelve a licuar su sangre en el monasterio de la Encarnación

El flujo de visitas a san Pantaleón en el aniversario de su martirio ha aumentado respecto al año pasado, pero no llega a las cifras pre pandémicas

El prodigio se sigue obrando. Desde hace casi cinco siglos, cada 27 de julio, la sangre de san Pantaleón se licua, coincidiendo con el aniversario de su martirio. Durante todo el año la sangre del mártir y médico se mantiene en estado sólido y con un color pardo. El día que la Iglesia celebra su fiesta la sangre del santo se vuelve líquida, aumenta su volumen y el marrón se convierte en un rojo más vivo.

En una nota difundida por la Archidiócesis de Madrid, el capellán de la iglesia de la Encarnación, lugar que alberga la reliquia, declaró que «ayer, cuando colocamos el relicario, ya empezaba a moverse, y fue ganando en licuefacción a lo largo del día».

Reliquias de san PantaleónArchidiócesis de Madrid

La sangre de San Pantaleón llegó a España en el año 1616, tras la fundación del convento de la Encarnación. La reliquia fue un regalo de Juan de Zúñiga, virrey de Nápoles, a su hija Aldonza, una de las primeras monjas que entró en el convento. El milagro que se vive en esta iglesia se puede ver en dimensiones mayores en la catedral de Ravello, en Italia, donde se conserva la mayor cantidad de sangre del mártir . El capellán relata que allí «bulle la sangre, como si el corazón del santo siguiera latiendo y bombeando».

Testimonios

Según los testimonios recogidos por la Archidiócesis de Madrid, «san Pantaleón hace milagros». Flora explica que su conversión comenzó la primera vez que vio obrarse este milagro. «Las reliquias de san Pantaleón nos sirven de testimonio y de invitación para conocer más, amar mejor y seguir a Jesucristo más de cerca», declaran desde el monasterio en el comunicado.

María Pilar, fiel que acudió a visitar las reliquias de san PantaleónArchidiócesis de Madrid

María Pilar solo pide salud al santo médico y la visita a san Pantaleón ya es una tradición para ella: «Mi madre era la mayor de doce hermanos, se vino a servir a Madrid y se los fue trayendo a todos. Y cada 27 de julio, como san Pantaleón era el patrón de su pueblo, se juntaban todos aquí».

Visitas de los devotos

«Está viniendo más gente; no como antes de la pandemia, pero sí más que el año pasado», apunta en el comunicado Martín Abad. En el templo se conservan todavía algunas medidas de seguridad a causa de la pandemia. La parroquia recomienda entrar por la derecha y salir por la izquierda para evitar cruces con las personas, así como el uso de la mascarilla en el interior del templo.

Además, a diferencia de los años pandémicos, este año los fieles pueden permanecer rezando dentro de la iglesia: «Más que por curiosidad, vienen a rezar; también a dar gracias por todo lo obtenido durante el año». En contraste con la única misa que se celebró el año pasado, este año se han celebrado tres distintas, a las 8 de la mañana, 12 del mediodía y a las 19:30 horas.