El cardenal Blase J. Cupich es el arzobispo de Chicago
El cardenal Cupich premiará a un senador proaborto que tiene prohibido recibir la comunión
La decisión ha levantado una polvareda en Estados Unidos, donde incluso varios obispos le han pedido al purpurado que reconsidere su postura, a lo que se ha negado
Tiene prohibido recibir la sagrada comunión en la diócesis de Springfield (Illinois) –donde residía– desde 2004 por su decidida defensa del aborto. Pero eso no va a ser óbice para que el senador Dick Durbin reciba un homenaje por parte de la archidiócesis de Chicago por «promover la enseñanza social católica en los ámbitos de la inmigración, la atención a los pobres, Laudato Si' y la paz mundial». Así lo ha defendido el cardenal Blase J. Cupich, arzobispo de Chicago, quien no se piensa retractar de su decisión de premiar al político proabortista. En una diócesis no puede comulgar; en la otra, recibe los honores y el aplauso de un cardenal de la Iglesia.
El asunto, claro, ha encendido la polémica en Estados Unidos. La archidiócesis de Chicago anunció hace unos días su intención de rendir homenaje al senador demócrata Dick Durbin durante la la gala de recaudación de fondos anual para el proyecto social con inmigrantes Keep Hope Alive, que se celebrará el próximo 3 de noviembre.
Inmediatamente, varios obispos norteamericanos alzaron su voz contra la decisión. Según la CNA, el arzobispo de San Francisco, monseñor Salvatore Cordileone, instó a Cupich en sus redes sociales a «reconsiderar» conceder a Durbin un premio a su trayectoria, «dado su largo historial de apoyo al aborto legal».
«Conmocionado y desconcertado»
El obispo de Lincoln (Nebraska), monseñor James Conley, mostró su estupor en una publicación en X en la que reconocía que estaba «conmocionado y desconcertado» cuando se enteró de la decisión de Cupich de premiar a Durbin. Según el prelado, las acciones del senador con respecto al aborto van «en contra de los principios morales fundamentales de la Iglesia católica».
Al purpurado no parecen haberle afectado demasiado los reparos expuestos por sus hermanos en el episcopado, y este lunes se mostraba decidido a seguir adelante con el homenaje al político proabortista. Según la interpretación del cardenal Cupich, «la enseñanza católica sobre la vida y la dignidad no puede reducirse a un solo tema, ni siquiera a uno tan importante como el aborto». Por eso, y como el senador Durbin ha realizado «contribuciones cruciales para promover la enseñanza social católica en las áreas de inmigración, la atención a los pobres, Laudato Si' y la paz mundial», el próximo 3 de noviembre recibirá su reconocimiento. Lo que el cardenal Cupich no detalla es si esas «contribuciones cruciales» son solo dinerarias o, también, de otra naturaleza.
«Víctimas del terror y el daño»
El purpurado, de hecho, no duda en alabar la postura del político demócrata, sin prestar demasiada atención al hecho de su apoyo total al aborto: «El reconocimiento de su defensa de los inmigrantes en este momento, cuando son víctimas del terror y el daño, no es algo que lamentar, sino una reflexión de que el Señor está profundamente con los inmigrantes en peligro y con quienes trabajan para protegerlos».
Tras esta decisión del purpurado, el obispo de Springfield, monseñor Thomas Paprocki, publicó este martes un artículo en la revista First Things cuyo título ya es lo suficientemente elocuente: El senador Durbin no es apto para recibir ningún homenaje católico. «Debido a que esta decisión amenaza con escandalizar a los fieles y herir los lazos de comunión eclesial, debería ser revertida», sentenció el prelado, recordando que el político cuestionado llegó incluso a tratar de bloquear la legislación que buscaba prohibir los abortos posteriores al nacimiento. «Es absurdo que se le conceda un premio de ‘dignidad humana y solidaridad’», ha subrayado monseñor Paprocki.
El obispo de Springfield también lamentó que Cupich «no me consultó sobre este premio ni siquiera me notificó sobre su decisión», a pesar de que Durbin sigue bajo su cuidado pastoral como residente de Springfield. "«Esta falta de comunicación con un hermano obispo sobre un miembro de su diócesis es aún más preocupante dado que el cardenal Cupich sabe que al senador Durbin no se le ha permitido recibir la Sagrada Comunión en la diócesis de Springfield desde 2004», agregó Paprocki.
Al cardenal arzobispo de Chicago no parece preocuparle este último punto, y en el comunicado que hizo se limitó a señalar que «el senador Durbin me informó hace algunos años que había comprado un piso en Chicago, registrado en una parroquia de la archidiócesis y que me considera su obispo», dando a entender que no tenía que consultar su decisión con nadie más.