Monseñor Pasotti, uno de los primeros misioneros salesianos en Tailandia, era conocido por su sacrificio, su perseverancia y su celo pastoral. «Enfrentó numerosas dificultades con alegría y sencillez, dedicando su vida a la salvación de las almas. Profundamente devoto de la eucaristía y de María Auxiliadora, su visión condujo a la fundación de las SIHM en 1937, con el objetivo de capacitar a las mujeres locales para colaborar en las misiones parroquiales y diocesanas», refieren de él sus biógrafos.