Canteros, carpinteros, maestros vidrieros y restauradores se han afanado para devolverle a la catedral de Nantes su antiguo esplendor. Según Rachida Dati, ministra de cultura, la suma aportada por el Estado para reconstruir el templo ha superado los 35 millones de euros. A su juicio, esta inversión «refleja el apego de la nación a su patrimonio. La catedral es un lugar de fe, memoria, cultura y un hito. Un legado del pasado».