El cardenal Cobo, en el centro, con los obispos de Alcalá y Getafe, esta mañana en Madrid
Cardenal Cobo: «El Gobierno tendrá que presentar su proyecto del Valle de los Caídos al Vaticano»
El arzobispo de Madrid subraya que su papel «es muy limitado» y que se circunscribe a «que haya diálogo y hacer valer la presencia religiosa» en el lugar
Aunque la reunión informativa celebrada esta mañana en la sede de la fundación Pablo VI de Madrid era para presentar la Memoria de Actividades del 2024 de la Provincia Eclesiástica de Madrid, había dos temas que flotaban en el ambiente: el reciente caso de monseñor Rafael Zornoza, obispo de Cádiz y Ceuta pero que antes lo había sido de Getafe (Madrid), y el Valle de los Caídos.
Los tres obispos de la provincia madrileña –el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo Cano; el obispo de Alcalá de Henares, Antonio Prieto Lucena, y el obispo de Getafe, Ginés García Beltrán– reconocieron que «estamos viviendo con dolor y con desconcierto» el caso de monseñor Zornoza, «porque hay muchas personas que, de niños y jóvenes, han tenido como rector a don Rafael». Monseñor García Beltrán, que fue el primero en tomar la palabra, recordó la postura habitual de la Iglesia en los supuestos casos de abusos: «Reconocemos el derecho a denunciar, y también el derecho a la presunción de inocencia. No se puede condenar en la plaza pública a una persona que aún no ha sido juzgada».
«Dolor y perplejidad», añadió el cardenal Cobo, quien abogó por «el deseo de acompañamiento a los dos»: tanto a la supuesta víctima como al supuesto abusador, y «apoyar a cada víctima en lo que demande, bien sea psicólogos o a que presente las oportunas demandas».
El arzobispo de Madrid, a quien le ha tocado tomar parte en las negociaciones sobre el futuro del Valle de los Caídos, ha insistido en que «el actor principal es el Gobierno, que es quien lanza el proyecto y marca los tiempos y las formas». «Nosotros, no; a nosotros no se nos ha ocurrido, sino al Gobierno. Nosotros hemos entrado en diálogo y hemos tratado de hacer valer los bienes religiosos que hay dentro de ese recinto para que se escuche la voz de la Iglesia. Hay una basílica, una vida religiosa, y es lo único que compete al arzobispado de Madrid; no tenemos más jurisdicción que esa», ha expresado. «En un momento determinado , yo fui interlocutor, pero la Santa Sede y los monjes benedictinos son soberanos de establecer las herramientas que ven oportunas», ha subrayado el cardenal Cobo.
«Un marco mínimo en el Valle»
Según el purpurado, su función era garantizar «que hubiera un marco mínimo: la presencia de una basílica, de unos monjes y de unos signos religiosos». «Una vez que ese acuerdo se realizó, pasamos a un segundo momento: el concurso de ideas. Aquí, ya la intervención del arzobispado es mínima», ha añadido. «Pero cada parte ha seguido su interlocución con el Gobierno: los monjes y la Santa Sede. Nosotros nos limitamos a ofrecer una persona para que asesorara sobre qué es la sacralidad de la basílica y para no eliminar los elementos religiosos del entorno. Nosotros no hemos estado en el concurso ni participado en la votación», ha subrayado.
La tercera fase ha comenzado con la resolución del concurso. «Supongo que el Gobierno se pondrá en contacto con nosotros para armonizar el acuerdo marco», ha afirmado el arzobispo de Madrid. «Para basílica, tendrá que tratar con la Santa Sede», al tratarse de un templo pontificio, «y para la abadía, con los monjes». «El papel del arzobispado es pastoral, y no tenemos más jurisdicción», ha agregado, a la vez que ha asegurado que muchas de las negociaciones se han llevado a cabo «en silencio y con muchas dialogo detrás».