En mayo de 2024, el arzobispo de Marsella, el cardenal Jean-Marc Aveline, lanzó la campaña de donativos para restaurarla. El objetivo era ambicioso: cerca de tres millones de euros para devolverle el esplendor a la escultura, que ha precisado de casi 30.000 nuevas hojas de oro para volver a recubrirla completamente. «En pocos meses, se alcanzó e incluso superó el presupuesto», ha asegurado el padre Spinoza. «Mucha gente participó, a veces con cantidades muy modestas», destaca.