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La teóloga jesuitina María Belén Brezmes impartirá la conferencia

La teóloga jesuitina María Belén Brezmes impartirá la conferenciaNoticias Obreras

Los franciscanos acogen un acto feminista de la 'Revuelta de las mujeres en la Iglesia'

El Instituto Teológico de Murcia ampara una conferencia sobre María de Magdala, cuyo desprestigio en la Iglesia «fue una operación interesada»

«Cuando decimos que un hombre seguía y servía a Jesús, nadie se lo imagina cocinando. Se entiende que está en misión. Pero cuando lo leemos sobre mujeres, proyectamos roles culturales propios: la intendencia, las ropas, la comida…». El peculiar planteamiento lo formula la teóloga feminista y jesuitina María Belén Brezmes Alonso (Valladolid 1964), que esta tarde impartirá una conferencia en el Instituto Teológico de Murcia, una institución agregada a la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Antonianum de Roma, «al servicio de la orden franciscana y de la diócesis de Cartagena», según revelan en su web.

Brezmes sostiene que «las lecturas patriarcales terminan reduciendo ese servicio [el de las mujeres en el Evangelio] a tareas domésticas, y eso borra su papel real», según afirma en una entrevista concedida a Noticias Obreras. La 'teóloga feminista' ha sido invitada por el grupo 'Revuelta de las mujeres en la Iglesia' (que aboga por el sacerdocio femenino y todos los postulados woke) para hablar sobre la figura de María de Magdala, la fiel seguidora de Jesús que, en la personal visión de la jesuitina, fue desprestigiada en la Iglesia primitiva debido a «una operación interesada».

La teóloga y editora del libro Espiritualidad feminista, intersecciones entre el cuerpo, justicia y ecología cuestiona la veracidad de la posesión demoníaca de María Magdalena, al afirmar que «Lucas dice que Jesús la sanó de siete demonios, lo que seguramente alude a que era una mujer inadaptada, inquieta, que no encajaba en los moldes sociales». «'Servir' en los evangelios es diaconía, misión, liderazgo. Igual para hombres y mujeres», plantea, abogando por una igualdad ministerial entre ambos.

Estaba enamorada de Jesús

Brezmes también afirma que «yo creo que María de Magdala estaba profundamente enamorada [de Jesucristo], pero no en el sentido romántico. Jesús tenía una enorme capacidad de atracción personal, para hombres y mujeres. Les dinamizaba hacia el Reino». La teóloga echa mano del victimismo al afirmar que «las inadaptadas seguimos aquí, como digo siempre, en la 'revuelta de la Iglesia'. La Iglesia es muy lenta, como una tortuga. El Vaticano II abrió una puerta enorme con la idea de Pueblo de Dios, y ahora la sinodalidad impulsada por el Papa Francisco es crucial. Pero persisten estructuras clericales y patriarcales que limitan la voz de los laicos, y mucho más la de las mujeres».

Reconoce que, actualmente, «las parroquias no atraen a jóvenes, hay estructuras que ya no responden a la realidad», por lo que aboga por «repensarlo todo, redistribuir poder y abrir caminos». Sin embargo, al plantearle por realidades de la Iglesia que sí tienen fruto, como Hakuna, la teóloga feminista advierte de que «esa espiritualidad hay que testarla: ¿lleva al compromiso con la realidad? ¿Transforma? Jesús no buscaba un 'calorcito espiritual', sino una mística profética que enfrenta el sufrimiento del mundo. Ser de Jesús implica compromiso y a veces cruz».

Finalmente, se muestra firmemente partidaria de «abrirnos al diaconado femenino, que existió desde el inicio. No es una moda; es por el bien de la Iglesia».

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