La localidad almeriense de Huércal-Overa ha vivido este sábado una jornada histórica con la beatificación del sacerdote Salvador Valera Parra (1816-1889), conocido popularmente como el Cura Valera.
Una ceremonia multitudinaria, presidida por el enviado papal, el cardenal Marcello Semeraro, que ha contado con un testigo de excepción: Tyquan Hall, el joven estadounidense cuya recuperación inexplicable al nacer ha sido reconocida por la Iglesia como el milagro necesario para elevar al sacerdote a los altares.
La arqueta con las reliquias, obra en madera de cedro y plata, ha sido portada a hombros por cuatro sacerdotes hijos del pueblo: Miguel Lázaro, José María Parra, Federico Parra y Ginés García.