Apertura de la fase diocesana del proceso de beatificación del Padre Ángel Ayala
Hoy comienza el proceso para elevar al Padre Ángel Ayala a los altares
El fundador de la ACdP nació en Ciudad Real en 1867 y falleció en Madrid 1960, dejando una estela de laicos comprometidos al servicio del Evangelio y la Iglesia
El 20 de febrero de 2026 quedará como un día para la historia de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). Esta noche arranca en Madrid la fase diocesana del proceso de beatificación del padre Ángel Ayala Alarcó, SJ, fundador de los Propagandistas, una de las obras más fecundas dentro de la Iglesia de todo el siglo XX. De la iniciativa y el impulso de este carismático jesuita nació no solo la ACdP, sino también las universidades y colegios CEU, las diversas fundaciones en su entorno y el diario El Debate.
Esta tarde, a partir de las 20:00 horas, el Colegio Mayor Universitario San Pablo, en Madrid, acogerá la solemne sesión de apertura de la fase diocesana del proceso de beatificación del jesuita, nacido en Ciudad Real en 1867. El presidente de la ACdP, Alfonso Bullón de Mendoza, presidirá el acto, que supondrá «el inicio oficial del camino eclesial para el reconocimiento de la santidad de una de las figuras más influyentes del catolicismo español del siglo XX, cuya vida estuvo marcada por la formación de laicos, el impulso de grandes obras apostólicas y un servicio constante a la Iglesia y a la sociedad española», según han explicado desde la Asociación.
La invitación a la sesión de apertura
Ángel Ayala Alarcó nació en el seno de una familia numerosa y profundamente cristiana. Tras cursar estudios de Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca y en Deusto, ingresó en la Compañía de Jesús en 1892, después de un intenso discernimiento vocacional. Fue ordenado sacerdote en 1903.
«Minorías creativas»
Desde sus primeros destinos apostólicos destacó por su especial dedicación a la formación espiritual e intelectual de universitarios, convencido de que «la transformación cristiana de la sociedad debía apoyarse en la formación de personas sólidas y comprometidas. Esta intuición marcaría toda su vida», señalan sus biógrafos.
El padre Ayala, con algunos de los primeros propagandistas
En 1908, convocó en el colegio de Areneros (Madrid) a un pequeño grupo de jóvenes laicos con el deseo de «ver lo que quería Dios que saliera de allí». De aquel encuentro nació la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, germen de la actual ACdP, que jugaría un papel decisivo en la vida pública, cultural y educativa de España durante el siglo XX. Fue también impulsor de numerosas iniciativas educativas y sociales, entre ellas el Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) y el diario El Debate.
«Hombre de gobierno, formador incansable y gran creador de obras», el Padre Ayala fue superior de varias comunidades jesuitas durante más de treinta años. Autor prolífico, dejó una amplia producción escrita centrada en la educación, la libertad y la formación de minorías creativas cristianas.
Los que le conocieron destacan de él su alegría serena, su optimismo y su confianza en la acción de Dios, virtudes que marcaron profundamente a quienes le trataron. Falleció en Madrid el 20 de febrero de 1960, dejando tras de sí una fecunda herencia espiritual y apostólica.