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Los seminaristas y sacerdotes de Barcelona con el clero de CamerúnArchidiócesis de Barcelona

«Misioneros por 15 días»: el «Erasmus» en Camerún para los seminaristas de Barcelona

Los futuros sacerdotes pasan dos semanas en el país africano para conocer la ingente labor que desarrolla allí la Iglesia

Igual que sus coetáneos en las universidades «del mundo» se marchan un curso de «Erasmus» a algún otro país, los seminaristas del seminario conciliar de Barcelona tienen su propia experiencia en el extranjero. Del 9 al 21 de febrero, Peter Kibiru, Luis Jaureguízar y Eduard Mata, tres seminaristas barceloneses, acompañados por los sacerdotes diocesanos Carles Ballvé y Miquel Àngel Pérez, han vivido una intensa experiencia misionera en Camerún, territorio de misión con el que la Iglesia de Barcelona mantiene un vínculo histórico desde hace décadas.

La relación entre Barcelona y Camerún se remonta a los años sesenta, cuando sacerdotes diocesanos iniciaron una presencia misionera estable en diversas zonas del país. Aquel espíritu de servicio, evangelización y promoción humana continúa vivo hoy a través de la cooperación pastoral, educativa y social mediante la presencia de misioneros catalanes en todo el país, según ha informado la propia archidiócesis.

Los seminaristas escuchan con atención algunas explicacionesArchidiócesis de Barcelona

Durante estos días, el grupo ha convivido con los niños y los responsables de distintas misiones, compartiendo la vida cotidiana, participando en actividades educativas y colaborando en tareas comunitarias. Esta experiencia ha permitido a los seminaristas acercarse a una realidad marcada por la vulnerabilidad social, pero también por la dignidad y la esperanza que aporta la Iglesia en las regiones visitadas.

La delegación fue recibida, en el extremo norte del país, por el obispo de la diócesis de Yagoua, monseñor Barthelemy Yaouda, y otros agentes pastorales que les mostraron la realidad de la labor de la Iglesia en esta región. Pudieron compartir y participar activamente en la Eucaristía dominical en la catedral, un espacio al aire libre con la presencia de centenares de fieles.

Oración y acción

Uno de los ejes centrales del viaje ha sido la dimensión espiritual. El grupo ha dedicado tiempo a la oración, al silencio y a la revisión personal y comunitaria, integrando la experiencia vivida en su propio camino vocacional.

En Yaundé fueron acogidos por los Hijos de la Sagrada Familia, con presencia en la capital y un fuerte compromiso en la formación de vocaciones religiosas y sacerdotales. Allí pudieron también compartir momentos con jóvenes y seminaristas en formación.

El proyecto nace de la necesidad de ofrecer a los jóvenes en la etapa final de su formación en el seminario experiencias profundas que les ayuden a vivir su vocación en clave misionera, experimentando y reforzando en primera persona el sentido de pertenencia a la Iglesia universal.

En los próximos días, los seminaristas compartirán su testimonio en parroquias, encuentros juveniles, espacios vocacionales y otras actividades de la diócesis.