Damien Khong Yi Han
De agnóstico a metodista para acabar en la Iglesia católica con 21 años
El joven Damien Khong Yi Han es uno de los más de 2.000 malayos que se han incorporado al catolicismo en la Vigilia Pascual del pasado sábado
La suya es una historia de conversión más de las que llegan con cierta frecuencia desde el Lejano Oriente, pero que constata el crecimiento de la Iglesia católica en esas latitudes, a pesar de las dificultades. Damien Khong Yi Han es un joven de Malasia que acaba de culminar su periplo espiritual incorporándose, junto a otros 2.000 neófitos de su país, a la Iglesia católica. Damien no ha necesitado volver a bautizarse, puesto que recibió las aguas del bautismo en 2023 en la Iglesia metodista, algo que la Iglesia católica considera válido.
Según recoge UCA News, el joven de 21 años creció en Selangor en el seno de una familia chino-malaya de clase media, sin profesar ninguna religión. Su padre era católico y su madre budista, pero la fe religiosa nunca fue algo importante para la familia. «Durante la mayor parte de mi infancia, la fe me parecía algo lejano», reconoce ahora Damien, a pesar de que asistía en ocasiones a servicios religiosos donde los miembros de su familia recitaban el Padrenuestro y el Ave María y cantaban himnos.
Hubo un momento de cambio importante en su vida: a los 13 años se matriculó en una escuela metodista en Kuala Lumpur, que ofrecía a los alumnos grupos de oración y lecturas bíblicas semanales. Damien no era de los más asiduos y «prestaba poca atención» a esas actividades, pero al menos mantenía un cierto contacto con la fe. En ocasiones asistió a campamentos cristianos y a alguna actividad más, pero la fe, para él, seguía siendo algo meramente intelectual, unas meras normas por las que regirse en la vida. Como es lógico, el cristianismo no le resultaba atractivo, sino algo «rígido y distante».
La importancia de la comunidad
Tras finalizar sus estudios de secundaria en 2023, un amigo lo invitó a un grupo juvenil metodista, donde experimentó «calidez, alegría y un fuerte sentimiento de pertenencia», y comenzó a participar con regularidad en las actividades. En la Navidad de ese mismo año, Damien fue bautizado en la Iglesia Metodista.
Según reconoce ahora el joven, «la comunidad fue fundamental en su crecimiento cristiano inicial». Un día, un amigo, a quien Damien consideraba que tenía «una sólida formación en teología», le contó que había empezado a asistir al Rito de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA), un programa diseñado para aquellos que desean convertirse al catolicismo.
Se interesó en el tema y quiso profundizar en la fe, así que comenzó a practicar el ayuno, la oración y la meditación durante la Cuaresma de 2025. Tenía poca formación religiosa, así que recurrió una vez más a su amigo, quien le introdujo en las prácticas católicas de la Cuaresma.
Se formó con un podcast
Un dato interesante más: empezó a seguir el podcast «La Biblia en un año» del padre Mike Schmitz, que repasa toda la Biblia en 365 episodios y que se ha convertido en una excelente herramienta de evangelización que ha ayudado a millones de personas en todo el mundo.
Gradualmente, su comprensión de la fe católica evolucionó, y a finales de 2025 comenzó a asistir a misa en la iglesia de la Asunción de Kuala Lumpur.. La experiencia —con sus gestos, respuestas y estructura— le resultó desconocida, pero la solemnidad le dejó una huella imborrable, según reconoce ahora.
Durante el programa RICA, Damien estudió la continuidad apostólica de la Iglesia católica más allá de los Hechos de los Apóstoles. La historia de la Iglesia primitiva y las enseñanzas de los concilios le demostraron una comunidad dedicada a permanecer fiel a las enseñanzas de Cristo. Además, las lecturas y discusiones bíblicas le ayudaron a establecer una firme creencia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, algo que los metodistas no reconocen.
Efectos en su familia
Sin embargo, el camino de Damien «no fue fácil al principio. Los miembros de su familia no son creyentes, excepto su padre que, aunque nació católico, no practicaba su fe». Pese a ello, fueron aceptando paulatinamente su conversión, y su propio padre ha «empezado a ver a Jesús de nuevo, a ver el fuego» en la fe de Damien, según reconoce su tía paterna, católica practicante. «¡Es tan hermoso ver cómo Jesús puede usar a una persona joven para tocar los corazones de sus ovejas perdidas!», afirma ahora su tía, quien lleva tiempo rezando con la esperanza de que su hermano regrese pronto a la fe.
Damien recibió los sacramentos de la reconciliación y la confirmación durante la Misa de la Vigilia Pascual del pasado sábado. Eligió José como nombre de confirmación «para simbolizar su nueva identidad espiritual y para buscar la protección del guardián de la Sagrada Familia en su camino como católico».