Fundado en 1910
El obispo de Zamora, en la bendición inaugural de la capilla de Adoración

El obispo de Zamora, en la bendición inaugural de la capilla de AdoraciónDiócesis de Zamora

24 horas, 7 días a la semana, 365 días al año: la «España vacía» abre una capilla de Adoración «non stop»

La diócesis de Zamora, una de las más despobladas de España, acaba de inaugurar una capilla de Adoración Perpetua para que el Santísimo esté expuesto sin interrupción

¿Qué sentido tiene abrir una capilla que requiere de turnos presenciales, permanentes, gratuitos y voluntarios, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días al año, justo en uno de los lugares de España donde menos población hay? Esta es la pregunta que, con toda lógica, podría plantearse cualquiera que desconozca cómo «funciona» la Iglesia por dentro.

Y, sin embargo, eso, justo eso, es lo que acaba de hacer la diócesis de Zamora, una de las más despobladas de todo el territorio nacional: inaugurar la capilla de Adoración Perpetua 'Reina de la Paz', en la que el Santísimo estará expuesto (y acompañado) de forma ininterrumpida, cada hora, de cada día, de todo el año.

Al más puro estilo de Abraham, «esperando contra toda esperanza», y aplicando la fórmula que dejó escrita san Pablo en su primera carta a los Corintios –aquello de que Dios escoge lo que parece «necio» ante el mundo, para mostrar su gloria–, el obispo de la sede castellana ha optado por poner en el centro de la actividad diocesana, no un punto de acción social, ni una referencia cultural, sino el dogma matriz de la Iglesia católica: la presencia real de Jesús en la Eucaristía, por la acción del Espíritu Santo.

La nueva capilla ha sido ubicada, además, en la céntrica calle Ramos Carrión, 18, en la sede del obispado de Zamora, muy cerca de la catedral, de la plaza mayor y del parador.

«Un remanso de paz»

Durante la inauguración de la capilla –que fue precedida de la celebración de la Eucaristía en la iglesia de San Andrés y de una pequeña procesión eucarística bajo palio–, el obispo de Zamora, monseñor Fernando Valera, destacó que la capilla busca ser «un remanso de paz abierto día y noche para cualquier persona». Sin embargo, no se trata de una suerte de escondite para el alma, sino todo lo contrario: «porque la Adoración no nos aleja del mundo, sino que nos llena de la mirada de Dios sobre el mundo», apuntó el prelado zamorano.

El obispo de Zamora, en la inauguración de la nueva capilla de Adoración Perpetua

El obispo de Zamora, en la inauguración de la nueva capillaDiócesis de Zamora

Ante las posibles suspicacias que la exigencia del compromiso continuo de los voluntarios en una diócesis con población menguante, monseñor Varela recordó que el poder de Dios «no es el poder de los que mandan en el mundo, no es la fuerza que aplasta o que excluye: es el poder de Dios, y el poder de Dios consiste, fundamentalmente, en la adoración, la intercesión y el anuncio».

Asimismo, citó el final del evangelio de san Mateo para recordar que «el Señor nos prometió: 'Yo estoy con vosotros todos los días', y a partir de hoy, esta capilla será el corazón latente de nuestra Iglesia zamorana, un faro encendido día y noche».

Porque «es ahí –dijo–, postrados ante la Eucaristía, donde el contacto con el Cuerpo de Cristo va transformando nuestra mirada, y el contacto con la Carne de Jesús, su cuerpo eucarístico, prepara nuestros ojos para ver con el corazón de nuestro Señor».

Además de la adoración, también se celebrará la Eucaristía en la capilla, a las 8 de la mañana, de lunes a domingo. Y la diócesis ya ha habilitado un apartado en su web diocesana para que se puedan ir apuntando los adoradores voluntarios para cubrir los turnos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas