Monseñor Earl Fernandes, obispo de Columbus (EE. UU.), con un puñado de feligreses, reza el rosario frente a la clínica abortiva
La oración de un obispo a las puertas de un abortorio
Monseñor Earl Fernandes, obispo de Columbus (EE. UU.), se unió el martes a un pequeño grupo de feligreses que rezaron el rosario frente a una clínica abortiva
Las impenetrables murallas de Jericó se alzaban imponentes frente al ejército israelita. Fue entonces cuando Dios ordenó a Josué (como recoge su libro, en el capítulo 6), que el ejército y siete sacerdotes –con trompetas hechas de cuernos de carnero– desfilaran alrededor de la ciudad una vez al día durante seis días, con el Arca de la Alianza encabezando la comitiva. Los defensores contemplaban la procesión diaria en medio de la incredulidad y la burla. Al séptimo día, debían dar siete vueltas alrededor de la ciudad. Al finalizar, los sacerdotes tocaron un sonido prolongado con las trompetas y el pueblo emitió un gran grito de guerra, tras lo cual los muros de Jericó se derrumbaron milagrosamente.
El obispo Earl Fernandes se unió este martes a varios feligreses de su diócesis para orar frente a una clínica de abortos de Planned Parenthood en Columbus (Estados Unidos). Monseñor Fernandes mostraba así su apoyo a la campaña «40 Días por la Vida», que se lleva a cabo en ciudades de todo el país para exigir el fin del aborto, según ha explicado la propia diócesis estadounidense. El prelado dirigió el rezo del rosario frente a la clínica de abortos, ofreciendo oraciones por los no nacidos y sus madres, con la firme convicción de que «las murallas impenetrables» del aborto, un día, sucumbirán.
«La paz comienza en el útero», reza esta pancarta
«Nos llenó de alegría que el obispo Fernandes y el personal de la diócesis se unieran a nuestros voluntarios esta mañana», afirmó Beth Vanderkooi, presidenta de Greater Columbus Right to Life. «Es una hermosa continuación del valiente liderazgo provida que demuestra, y pido para que su testimonio anime a más católicos a unirse a nosotros», agregó.
Niños asesinados
Según los datos oficiales del Departamento de Salud de Ohio, en el condado de Franklin –donde se encuentra el citado abortorio y otros tres más– se realizan un promedio de 12 abortos al día.
«Orar frente a una clínica de abortos puede ser desalentador porque, de una manera muy real, nos enfrentamos al hecho de que niños no nacidos están siendo asesinados tan cerca», dijo Mary Kristof, directora de la Oficina de Ministerios Provida de la diócesis. Leslie Baab, otra voluntaria, recordó la historia de una mujer que planeaba abortar, pero desistió al ver a unas personas orando en la acera. La madre describió posteriormente a su hijo, que ahora tiene 7 años, como «la luz de su vida».
La campaña «40 Días por la Vida», coordinada internacionalmente, busca erradicar el aborto mediante la oración, el ayuno, la participación comunitaria y una vigilia pacífica de un día completo. La primera edición se celebró en 2007 en Bryan-College Station, Texas, y desde entonces se ha extendido a más de 1.000 ciudades en más de 60 países, entre ellos, España. Este año, la campaña de otoño se prolongará hasta el domingo, 1 de noviembre.