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María Teresa y sus cuatro hijas, escoltadas por los milicianos, según la recreación de la película que se estrena el 13 de noviembreSiloé Films

María Teresa, la madre de 83 años que pidió ser fusilada después de sus cuatro hijas monjas

Hoy se cumplen 90 años del asesinato en Algemesí (Valencia) de estas cinco mártires, beatificadas por Juan Pablo II en 2001

«¿Cómo no conmovernos profundamente al escuchar los relatos de su martirio?», exclamó el propio Juan Pablo II en 2001 durante la homilía que pronunció en la ceremonia de beatificación de María Teresa Ferragud Roig y sus cuatro hijas monjas. Hoy, 25 de octubre, se cumplen los 90 años del atroz asesinato de las cinco mujeres, a las que mataron in odium fidei, por el único hecho de ser cristianas, en 1936.

Esta tarde, en la parroquia de San Pío X de Algemesí (Valencia), donde reposan sus cuerpos, se estrenará Mártires, un «retablo sinfónico para narrador, coro y orquesta de viento» compuesto por Hugo Chinesta. Se trata de la manera de conmemorar a las cinco beatas en el día que se cumplen 90 años de su martirio.

El cartel del concierto de esta tarde

Además, el 13 de noviembre llegará a los cines el docudrama El cielo es para siempre, una película dirigida por Ricardo del Pozo García y producida por Siloé Films. Se trata de «un relato conmovedor, pero, sobre todo, de una invitación a descubrir cómo la semilla de unas mujeres que entregaron su sangre hace 90 años, se hace fecunda hoy en las vidas de unos jóvenes».

«Hijas mías, no temáis, esto es un momento y el cielo es para siempre». Estas fueron las últimas palabras que dedicó, henchidas de cariño y fortaleza, María Teresa a sus cuatro hijas monjas, instantes antes de ser asesinadas por los milicianos de izquierdas el 25 de octubre de 1936 a las afueras de Alcira (Valencia). Son las palabras que han servido para titular la nueva película.

Tenía 83 años de edad. Había implorado a sus verdugos que la ejecutaran la última de todas. «Su madre quiso acompañarlas voluntariamente en todo momento, hasta el momento final de su martirio, animándolas y exhortándolas a ser fieles a su Esposo. Murió la última, presenciando el martirio de sus hijas María Jesús, Verónica, Josefa y Felicidad con admirable entereza», explica la biografía de la beata María Teresa que recoge la página web de la parroquia San Pio X de Algemesí.

Habían sido localizadas seis días antes, y fueron encerradas en un cuartucho bajo una escalera del monasterio cisterciense de Fons Salutis, convertido en checa y prisión. «La anciana María Teresa Ferragud fue arrestada a los 83 años de edad junto con sus cuatro hijas religiosas contemplativas. El 25 de octubre de 1936, fiesta de Cristo Rey, pidió acompañar a sus hijas al martirio y ser ejecutada en último lugar para poder así alentarlas a morir por la fe. Su muerte impresionó tanto a sus verdugos que exclamaron: Esta es una verdadera santa», destacó Juan Pablo II durante su beatificación el 11 de marzo de 2001.

La multitudinaria beatificación de 233 mártires en España celebrada en 2001 en San Pedro

Salvador David, sacerdote y autor de Cartas desconocidas de una familia mártir, asegura que «María Teresa pidió ser fusilada la última para asegurarse de que a sus cuatro hijas monjas no las violaban». «Parece ser que uno de los asesinos le dijo: Y usted, ¿qué? ¿Va a dejar ya de acompañarlas? Ella respondió: Tampoco. Adonde van las hijas, va la madre. ¡Viva Cristo Rey! Y la mataron. Cuando otros fueron a ver los cuerpos, descubrieron que no solamente les dieron un tiro de gracia, sino que las destrozaron. Tenían los cráneos destrozados, las remataron en el suelo», agrega Salvador David.

La portada del libro del sacerdote Salvador David

El libro, que ya ha sido traducido al italiano, fue incluso anunciado por el boletín oficial del Vaticano hace unos días.