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El cardenal Rouco, durante la misa de ayer en la AlmudenaArchimadrid

Más de 20 cardenales y obispos y 150 sacerdotes, en la misa de los 50 años de episcopado de Rouco Varela

León XIV quiso hacerse presente en la celebración con una carta que leyó el Nuncio, en la que destacó la «solicitud y fidelidad en la comunión de la Santa Iglesia» del purpurado de 90 años

La de ayer por la tarde fue una de las grandes celebraciones en la catedral de la Almudena de Madrid. El cardenal y arzobispo emérito de Madrid Antonio María Rouco Varela cumplía 50 años de ordenación episcopal, y el templo acogió una solemne eucaristía en acción de gracias «por el ministerio de uno de los obispos más relevantes en la historia de la Iglesia española en el postconcilio», según lo ha definido el propio arzobispado madrileño.

Más de una veintena de cardenales y obispos –entre ellos el nuncio apostólico, monseñor Piero Pioppo; el presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, y el actual arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo–, más de 150 sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos «han llenado un templo ciertamente familiar para el cardenal Rouco».

El abrazo entre los cardenales Cobo y RoucoArchimadrid

El purpurado, que fue arzobispo de Madrid entre 1994 y 2014, rememoró su medio siglo de episcopado: «San Pablo VI me nombro obispo auxiliar de Santiago de Compostela; san Juan Pablo II, al que debo una confianza personal y pastoral conmovedora e inmerecida en los años de arzobispo de la archidiócesis de Santiago de Compostela y de arzobispo de Madrid; Benedicto XVI que me regaló una delicadísima amistad que me fue tan valiosa en situaciones eclesiales muy difíciles; el Papa Francisco, en el tiempo de arzobispo emérito de Madrid, y el actual Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal, extraordinariamente bondadoso y amable con mi humilde persona».

En su homilía, el cardenal Rouco destacó que «de lo que se trata en la vida es de querer ser santos o no quererlo, de intentarlo o de dejarlo». E invitó a los asistentes a plantear «tres preguntas y las respuestas que hemos dado»: «Si fui sin miedo a dónde Él me envió; si prediqué a Jesucristo y no a mí mismo; si nos hemos dejado lavar los pies, hemos subido a la Cruz y hemos lavados los pies a los otros».

La carta que le ha enviado el Papa León XIV al cardenal RoucoArchimadrid

El nuncio apostólico leyó el mensaje de León XIV al cardenal Rouco, en el que se congratula «por el feliz acontecimiento, teniendo presente su larga misión pastoral en las comunidades eclesiales que le fueron confiadas, y su diligente labor ejercida con esmero en la Conferencia Episcopal Española y en los diversos dicasterios de la Sede Apostólica». El texto recuerda «su solicitud y fidelidad en la comunión de la Santa Iglesia», y que «ha cumplido dignamente sus deberes en la caridad y en la obediencia».

Por último, el cardenal José Cobo le felicitó por sus 50 años de ministerio episcopal, sembrando en Madrid, durante 20 años «de una forma singular», y le hizo entrega de la Medalla Honorífica de la archidiócesis de Madrid, cuya primera edición se ha concedido al purpurado.