28 de septiembre de 2022

El obispo Silvio José Báez junto a otros sacerdotes en la parroquia Nuestra señora de Guadalupe en Doral, Florida

El obispo Silvio José Báez junto a otros sacerdotes en la parroquia Nuestra señora de Guadalupe en Doral, FloridaFacebook de Silvio José Báez

Persecución en Nicaragua

Un obispo nicaragüense exiliado llama a no dejarse intimidar: «La palabra de Dios no está encadenada»

El obispo auxiliar de Managua en el exilio ha acusado a los poderosos de querer una iglesia «con la boca cerrada y ojalá doblegada ante ellos»

Exiliado en Estados Unidos, Silvio José Báez hizo referencia en su homilía del domingo a la situación que viven los católicos bajo la dictadura en Nicaragua, que cada día reprime más a los creyentes.
Desde la iglesia de Santa Agatha, en Miami, denunció que quienes persiguen y tratan de reprimir a la Iglesia, al no poder someterla bajo su poder «se llenan de rabia con discursos agresivos» mostrando «la oscuridad de su conciencia». Así mismo llama a los nicaragüenses a no intimidarse pues «la palabra de Dios no está encadenada» y no dejará de proclamarse porque «resuena en la humilde voz de los hombres que Él ha elegido para hablar en su nombre».

Represión sandinista

Los católicos en Nicaragua viven una situación de persecución: acoso, cierre forzoso de oenegés y prensa católicas, expulsión de sacerdotes y monjas. Además, Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centro América (CETCAM) advierte que el nivel de violencia contra la Iglesia católica está aumentando. Los sandinistas han atacado a la institución desde los años 80, sin embargo, en los últimos años ha aumentado debido a la intención de callar a la única institución que defiende a los nicaragüenses abiertamente contra la dictadura, esto ha llevado a la situación que se vive hoy en el país.
El papel de la Iglesia protegiendo a la población de la represión, le ha enemistado con el régimen, que no tuvo problema en atacar directamente a la institución y sus representantes, como en 2018, cuando un grupo de obispos y sacerdotes, con el cardenal Leopoldo Brenes a la cabeza, fue atacado por grupos sandinistas. Por otro lado está el atentado contra la catedral de Managua que el gobierno de Ortega calificó de accidente a lo que el cardenal respondió que fue «un ataque cometido por un hombre».

Preocupación de la Santa Sede

La Organización de los Estados Americanos (OEA) condenó el viernes 12 de agosto a Nicaragua por su acoso contra la Iglesia católica. En la la sesión extraordinaria del Consejo permanente, el representante de la Santa Sede, Juan Antonio Cruz Serrano, condenó así la situación: «la Santa Sede no puede dejar de manifestar su preocupación al respecto, mientras asegura su deseo de colaborar siempre con quienes apuestan por el diálogo, como instrumento indispensable de la democracia y garante de una civilización más humana y fraterna».

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