Queda mucho por conocer de León XIV: analizar, leer y profundizar. Han sido apenas cuatro meses, y nadie sabe aún qué vientos azotarán la barca de Pedro. Pero si hay algo que queda claro de este recién estrenado pontificado, es que León XIV ha llegado en el año que Francisco quiso dedicar a la esperanza. Y, como bien dijo su predecesor, esta virtud ‘no consiste en esperar pasivamente que en el futuro las cosas vayan mejor, sino en realizar hoy, de manera concreta, la promesa de salvación de Dios. Hoy, cada día.’”