Una mujer cruza la Puerta Santa de Santa María la Mayor en Roma
Santa María la Mayor será la primera basílica en cerrar la Puerta Santa del Jubileo de 2025
La clausura, prevista para la tarde del 25 de diciembre, se llevará a cabo en el templo que este año ha acogido este año a más de veinte millones de peregrinos
La basílica Papal de Santa María la Mayor será la primera en clausurar su Puerta Santa. Lo hará en la tarde de mañana, 25 de diciembre, al término de un intenso programa de celebraciones que pondrá el acento en el significado profundo de la Navidad y de la peregrinación cristiana.
No se trata de una fecha elegida al azar. Santa María la Mayor es conocida como la basílica de la Santa Navidad: custodia las reliquias de la sagrada Cuna en la que fue depositado el Niño Jesús recién nacido. Desde ese corazón mariano y navideño se dará comienzo al cierre progresivo de las Puertas Santas del Jubileo de la Esperanza.
Durante este Año Santo, la basílica ha recibido a más de veinte millones de peregrinos y fieles que han acudido a cruzar su umbral jubilar no solo para rezar bajo a la imagen de la Salus Populi Romani, tan ligada a la historia espiritual de Roma y de la Iglesia, sino también para visitar la tumba del Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril.
La ceremonia estará presidida por el cardenal Rolandas Makrickas, Arcipreste de la Basílica Papal. A las 17:00 horas se celebrará el canto de las Segundas Vísperas y, a las 18:00 horas, tendrá lugar el rito solemne de clausura de la Puerta Santa. El momento estará acompañado por el sonido de la histórica Sperduta, una de las cinco campanas colgadas en la torre de la basílica.
El cierre de Santa María la Mayor abrirá una secuencia de clausuras en las principales basílicas romanas. El día 27 se cerrará la Puerta Santa de San Juan de Letrán, mientras que el 28, a las 10:00 horas, será el turno de la basílica Papal de San Pablo Extramuros.
Finalmente, el Santo Padre presidirá el cierre solemne de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro el próximo 6 de enero, coincidiendo con la solemnidad de la Epifanía. Con ese gesto se pondrá fin al Jubileo de 2025, un Año Santo marcado por la esperanza, la peregrinación y el retorno a lo esencial de la fe cristiana.