Víctimas familiares llorando desconsoladas por el secuestro masivo de niños en un colegio católico de Nigeria
Diecisiete misioneros asesinados en 2025: África y América, los continentes más peligrosos
El informe Fides añade una perspectiva que pesa: desde comienzos de este siglo, la agencia vaticana ha contabilizado 626 misioneros y operadores pastorales asesinados
han sido 17 los misioneros asesinados en todo el mundo a lo largo de este 2025. Es una de las cifras más bajas de los últimos años, pero supone un repunte frente a los 13 registrados en 2024. Así lo recoge el informe anual de la agencia vaticana Fides ,–fundada en 1927 y vinculada a las Obras Misioneras Pontificias– publicado este martes y convertido ya en un 'barómetro' de la violencia contra la Iglesia en los lugares más frágiles del planeta.
África vuelve a ser, un año más, el continente más letal. Diez de los asesinatos se produjeron allí, con Nigeria liderando la lista. En el país africano, cinco seminaristas y sacerdotes fueron secuestrados y posteriormente asesinados en distintos contextos de extrema violencia. Le siguen Burkina Faso, con dos víctimas, y Kenia, Sierra Leona y Sudán, con un caso cada uno. El informe incluye además el asesinato del sacerdote Tobias Chukwujekwu, asaltado por guerrilleros en Burkina Faso el 26 de diciembre de 2024, incorporado ahora al balance oficial.
En América, el informe contabiliza cuatro muertes. Dos religiosas, Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, fueron asesinadas el 31 de marzo en Haití a manos de bandas armadas. En México, el cuerpo sin vida del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada apareció el 6 de octubre entre Zumpango y Mezcala, dos días después de que se denunciara su desaparición. El cuarto caso se produjo en Estados Unidos: el párroco Arul Carasala, de la localidad de Seneca, en Kansas, fue tiroteado el 3 de abril en su residencia.
Europa, habitualmente al margen de estas estadísticas, también figura este año en la lista. En Polonia, el sacerdote Grzegorz Dymek fue hallado estrangulado el 13 de febrero en su domicilio. En Asia se registraron dos muertes. El sacerdote birmano Donald Martin falleció en el contexto de la guerra civil que desangra su país, mientras que el laico filipino Mark Christian Malaca murió por arma de fuego. Más allá del recuento anual, el informe de Fides añade una perspectiva que pesa: desde el año 2000 hasta 2025, la agencia vaticana ha contabilizado 626 misioneros y operadores pastorales asesinados.
Datos que reflejan la dureza del terreno que pisan quienes, movidos por la fe y su vocación, trabajan para plantar la semilla del Evangelio en los márgenes del mundo. En 2024 —y nuevamente en 2025—, las cifras esconden historias de entrega cotidiana, de parroquias abiertas incluso en medio de amenazas y discriminación, una realidad que sigue estando muy presente en más lugares de los que se suele reconocer.