Fundado en 1910

Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén donde tuvo lugar el sermónPixabay

«Casi no quedan plazas»: la esperada peregrinación a Tierra Santa regresa con seguridad garantizada

Tras años de inestabilidad por los conflictos bélicos en la región, la Fundación CARF ha anunciado la reanudación de su emblemática peregrinación a los Santos Lugares

Los testimonios de quienes han participado en ediciones anteriores destacan que no se trata solo de un viaje geográfico, sino de un auténtico «viaje interior». Como asegura uno de los peregrinos: «Me ha ayudado a meterme como un personaje más en el Evangelio. Pisar por donde pasó Jesús es algo que te acerca más al Señor». No es un destino cualquiera: se trata de Tierra Santa, el mismo lugar sobre el que el cardenal Pierbattista Pizzaballa recordó recientemente que «la peregrinación es absolutamente segura» y que por ello «es momento de volver».

Tras años de inestabilidad por los conflictos bélicos en la región, la Fundación CARF ha anunciado la reanudación de su emblemática peregrinación a los Santos Lugares. La cita, prevista del 2 al 9 de marzo, llega en un momento clave en el que el apoyo a la comunidad cristiana local se ha convertido en una de las prioridades de la Iglesia.

Nacida en 1989 bajo la inspiración de san Juan Pablo II y el impulso del beato Álvaro del Portillo, la Fundación CARF se creó con tres objetivos: rezar por las vocaciones sacerdotales, promover el buen nombre de los sacerdotes en todo el mundo y apoyar la formación integral de seminaristas y sacerdotes, tanto diocesanos como religiosos y religiosas, para que puedan servir mejor a la Iglesia.

Con un historial que incluye ayudas al estudio para cerca de 30.000 alumnos de 130 países, la fundación busca ahora ofrecer a los peregrinos una experiencia transformadora, permitiéndoles sentirse «un personaje más en el Evangelio».

Un mapa que vuelve a trazarse

El itinerario no es un simple recorrido turístico, sino un trazado que combina historia, celebración litúrgica, reflexión personal y visitas culturales y de ocio a los lugares más emblemáticos de Tierra Santa. Los peregrinos recorrerán puntos clave como Galilea, el lago de Genesaret y Cafarnaúm, donde se visitarán los restos de la antigua sinagoga y la casa de san Pedro. El programa también incluye momentos de recogimiento y oración como la renovación de las promesas bautismales en el río Jordán, la subida al Monte Tabor y el paso por el Mar Muerto y Qumrán.

En Jerusalén y Belén, el grupo se adentrará en el corazón del cristianismo: desde la basílica de la Natividad hasta el Huerto de Getsemaní y el recorrido por la Vía Dolorosa hasta el Calvario. El viaje concluye con otras visitas como el Cenáculo, el Muro de las Lamentaciones, el Cardo Máximo y el Barrio Judío.

El objetivo de esta peregrinación no se limita a los sitios históricos: busca también acercarse a la «pequeña comunidad cristiana» que ha sufrido los efectos de los últimos conflictos. Fray Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa, ha hecho un llamamiento para que los fieles vuelvan, subrayando que su presencia es vital para que estos santuarios sigan teniendo vida y los cristianos vuelvan a sentir «que siguen siendo protagonistas en una tierra donde su presencia es significativa, no marginal».

Desde la dirección de la Fundación CARF, Luis Alberto Rosales insiste en que este viaje «cambia la vida» y destaca el entusiasmo de quienes ya han vuelto a viajar a la zona en meses recientes. El impacto es tal que, a pesar de haberse anunciado recientemente, casi no quedan plazas disponibles para esta convocatoria de marzo.