El Papa recibe en audiencia a los responsables de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE)
Los exorcistas piden al Papa «uno o más» en cada diócesis ante la situación «cada vez más extendida» de personas afectadas por la acción del demonio
Un detalle marcó la audiencia cuando el Papa confesó a la cúpula de la Asociación Internacional de Exorcistas que «había conocido y apreciado en el pasado a don Gabriele Amorth»
El Papa León XIV recibió en audiencia privada a monseñor Karel Orlita y al padre Francesco Bamonte, presidente y vicepresidente de la Asociación Internacional de Exorcistas (A.I.E.), para analizar la situación actual de una labor que se enfrenta a desafíos sin precedentes.
Durante la media hora de «cordial coloquio», los representantes de la A.I.E. entregaron al Santo Padre un informe detallado que pone el foco en una realidad preocupante: la «dolorosa y cada vez más extendida situación de personas gravemente afectadas por la acción extraordinaria del demonio como consecuencia de su pertenencia a sectas ocultistas».
El mapa de la «guerra» espiritual
La principal petición que los exorcistas pusieron sobre la mesa del Pontífice fue de carácter estructural y formativo. Ante el «gran sufrimiento que conlleva la acción extraordinaria del demonio para quienes la padecen», la Asociación subrayó la «necesidad de que en cada diócesis del mundo haya uno o más sacerdotes exorcistas» debidamente preparados.
Para lograr este objetivo, la A.I.E. propone un cambio en la formación de la jerarquía y el clero: que en los seminarios se imparta formación sobre la «existencia real y la naturaleza del mundo demoníaco» a la luz del Evangelio; que los nuevos obispos reciban un «breve curso de pastoral exorcística» durante su formación inicial para que sepan cómo gestionar este ministerio en sus diócesis; y la obligatoriedad de que los nuevos exorcistas cuenten con una formación previa adecuada, tal como recomienda el ritual oficial.
La complicidad con Amorth y la ciencia
Un detalle marcó la audiencia cuando el Papa confesó a los presentes que «había conocido y apreciado en el pasado a don Gabriele Amorth», el carismático fundador de la Asociación fallecido en 2016. Este gesto de cercanía reforzó un encuentro donde se reafirmó la «plena fidelidad» de los exorcistas al Magisterio y a la persona del Papa.
Más allá de lo espiritual, el informe también contempla la «colaboración entre exorcistas y médicos, psiquiatras y psicólogos» para discernir con rigor los casos de posesión frente a patologías mentales, buscando siempre el compromiso de la Iglesia de «eliminar o, al menos, aliviar, en nombre de Cristo, dicho sufrimiento».
Tras bendecir la labor de la Asociación y agradecer el «servicio prestado a la Iglesia», el Papa despidió a los representantes con un rosario, no sin antes recibir una imagen de San Miguel Arcángel del santuario de Monte Sant’Angelo y un ejemplar de las Líneas guía para el ministerio del exorcismo, el manual de referencia para los pastores en esta materia.