Hija de un gendarme y una campesina, Celia Guérin intentó unirse a la vida religiosa, pero la superiora del Hôtel Dieu la disuadió, por lo que abrió un taller de costura. A los veintisiete años se casó con Louis Martin, pactando inicialmente un matrimonio josefino para vivir como hermanos, hasta que su confesor les recomendó tener hijos. Gracias a ese cambio de postura nació su hija, la gran santa Teresita de Lisieux, quien llegó a convertirse en doctora de la Iglesia y en la patrona de las misiones.