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Los cinco frailes españoles que murieron por defender el matrimonio

La Iglesia beatifica hoy en Estados Unidos a los cinco franciscanos españoles martirizados por defender el matrimonio

La ceremonia se celebra este sábado en Savannah (Georgia), presidida por el cardenal Frank Leo como delegado pontificio, y elevará a los altares a Pedro de Corpa y sus cuatro compañeros asesinados en la Florida española del siglo XVI

La Iglesia católica suma desde este sábado cinco nuevos beatos españoles a su santoral con la beatificación histórica de los conocidos como «Mártires de Georgia». La solemne misa tiene lugar a las 16:00 horas (hora peninsular española) en el Savannah Convention Center de Savannah (Georgia), constituyendo la primera ceremonia de beatificación que acoge esta región del sur de los Estados Unidos. El acto está presidido por el cardenal Frank Leo, arzobispo de Toronto, en calidad de delegado pontificio, en cumplimiento del decreto firmado por el Papa Francisco el 27 de enero de 2025 que reconoció oficialmente su martirio.

Cinco frailes y una misión

Los nuevos beatos son los sacerdotes franciscanos Pedro de Corpa (natural de las cercanías de Madrid), Blas Rodríguez (de Cuacos de Yuste, Extremadura), Miguel de Añón y Francisco de Veráscola (de origen vasco), junto al hermano laico Antonio de Badajoz (nacido en La Albuera, Badajoz, quien ejercía como catequista e intérprete principal).

A finales del siglo XVI, estos cinco religiosos de la Orden de los Frailes Menores se adentraron como misioneros en el territorio de la tribu de los guale, en la entonces provincia de la Florida española. Siguiendo el espíritu de san Francisco de Asís, convivían pacíficamente con la población indígena, aprendieron su lengua y residían entre ellos sin necesidad de protección.

El martirio por la indisolubilidad del matrimonio

El desencadenante de la persecución sangrienta se produjo cuando los frailes instruyeron a los catecúmenos y bautizados sobre la enseñanza de Cristo respecto a la unidad e indisolubilidad del matrimonio. Entre la tribu regía la costumbre de la poligamia, pero los misioneros exigían el compromiso del matrimonio monógamo para recibir el bautismo.

La tensión estalló cuando Juanillo, un joven converso e hijo del cacique que aspiraba a liderar a los guale, manifestó su decisión de tomar una segunda esposa. Fray Pedro de Corpa le advirtió con firmeza de que no contaría con el respaldo de la misión en sus aspiraciones de mando si persistía en la poligamia. Ante esta amonestación, Juanillo organizó una sublevación armada para exterminar a los que calificó como «frailes molestos».

El 14 de septiembre de 1597, mientras salía de su choza para celebrar la misa de la Exaltación de la Santa Cruz en la misión de Tolomato, fray Pedro fue atacado, asesinado y decapitado. En los días sucesivos, entre el 15 y el 17 de septiembre, los demás frailes sufrieron idéntico destino. Fray Blas Rodríguez fue ejecutado dos días después; fray Miguel de Añón y el hermano Antonio de Badajoz rehusaron huir a pesar del aviso previo de un cacique amigo y fueron martirizados juntos; finalmente, fray Francisco de Veráscola fue emboscado al desembarcar a su regreso de San Agustín.

Como San Juan Bautista ante Herodes

La causa de canonización de estos pioneros de la fe, abierta formalmente en 1950, recupera una carta enviada en 1612 por los franciscanos al rey Felipe III de España. En aquel documento, la orden testificaba que sus hermanos no murieron por disputas políticas o doctrinales, sino por defender la ley moral de Dios. En palabras de los propios misioneros de la época, los mataron «porque no consentimos que ningún cristiano casado tuviera más de una esposa», comparando su sacrificio con el de San Juan Bautista, decapitado por reprender a Herodes por la misma causa.

Tras la histórica beatificación de este sábado, la diócesis de Savannah celebrará mañana, 1 de noviembre, una misa de acción de gracias en la Catedral Basílica de San Juan Bautista presidida por el obispo Stephen Parkes.

Asimismo, la memoria de los mártires tendrá un homenaje especial en España. En La Albuera (Badajoz), pueblo natal del beato laico Antonio de Badajoz, el arzobispo de Mérida-Badajoz presidirá el próximo 7 de noviembre una eucaristía solemne y se descubrirá una placa conmemorativa en la plaza consistorial, que pasará a denominarse Plaza Fray Antonio de Badajoz.