09 de diciembre de 2022

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El cardenal alemán Reinhard Marx en la Basílica de San Pablo Extramuros.Europa Press

Reinhard Marx: «No hay que romper con el pasado, pero debemos mirar hacia delante»

La agenda de la visita ad limina, primera de los alemanes en siete años, arrancó el lunes 14 de noviembre y ha tenido como principal tema el camino sinodal alemán

El cardenal Reinhard Marx ha defendido la tradición al tiempo que ha urgido a mirar también hacia el futuro durante la misa que ha celebrado en Roma, en la Basílica Patriarcal de San Pablo Extramuros, donde se encuentra junto con otros prelados alemanes en visita ad limina en el Vaticano.

Comenzar algo nuevo

«No hay que romper con el pasado. Por el contrario, debemos tener el valor de empezar algo nuevo a la luz de la tradición y llevarnos el tesoro del pasado. Pero, sobre todo, debemos mirar hacia adelante», aseguró Marx.
La agenda de la visita ad limina, la primera del episcopado alemán en siete años, arrancó el lunes 14 de noviembre y ha tenido como principal tema el camino sinodal alemán que empezó a andar en 2019, antes de la convocatoria mundial del Sínodo convocada en 2021 por el Papa, y que fue planteado como un proceso en el que laicos y religiosos germanos, también obispos, debatían propuestas de cambio en la Iglesia católica, algunas polémicas, como repensar la moral sexual sobre la homosexualidad o el sacerdocio femenino.
Este afán de reforma nació a partir del informe de 2018 que sacaba a la luz 3.677 casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia a menores en los últimos 70 años. Según datos de la Conferencia Episcopal de Alemania en 2021, un total de 359.388 personas abandonaron la Iglesia Católica, batiendo así el récord de 2019, cuando hubo 273.000 decidieron dejarla.

Nuevas salidas

El cardenal Marx comentó que durante estos días de la visita ad limina en Roma, se han «discutido en muchos lugares, también con el Papa. cómo ha de continuar el pueblo de Dios y la Iglesia, qué nuevas salidas hay que atreverse» y qué se tiene que dejar atrás del pasado.
En su homilía, reivindicó la figura del apóstol Pablo en la que se da «un cambio impresionante» de ser «maestro de la ley, altamente educado y conservador, a predicador itinerante y luego a proclamador de la palabra de Jesucristo».
«Se puede decir que Pablo tenía un potencial revolucionario y que pensaba de forma inclusiva: el acontecimiento de Cristo pertenece a todo el mundo», dijo. Según el cardenal Marx, esto es también esencial para la Iglesia de hoy, que debe orientar su anuncio hacia la gente y estar presente.
«Creo que deberíamos llevar esta experiencia de Pablo con nosotros cuando hablamos de cómo seguir con la Iglesia y el pueblo de Dios», añadió. A este respecto, aseguró que «la Iglesia se encuentra en medio del mundo y en el punto de inflexión de los tiempos».
«No estamos corriendo anacrónicamente al lado de los tiempos. Necesitamos el valor de tomar decisiones y discernir, para no perder el tiempo de gracia. Por eso los obispos rezamos con todo el pueblo de Dios para que veamos, reconozcamos y captemos el momento de gracia», concluyó.
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