Uno de los problemas más críticos fue su estado respiratorio
El Papa y su hematoma en el rostro: estos son los posibles motivos por los que puede aparecer
La salud del Papa Francisco ha sido objeto de preocupación constante durante los últimos años, debido a diversas complicaciones médicas
La muerte del Papa Francisco, a los 88 años, ha conmocionado al mundo entero. Su fallecimiento se produjo apenas unas horas después de su última aparición pública, el Domingo de Resurrección. Sentado en una silla de ruedas y con voz debilitada, el Pontífice se asomó al balcón central de la Basílica de San Pedro para impartir la tradicional bendición Urbi et Orbi, ante una multitud de aproximadamente 50.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro.
A pesar de su frágil estado de salud, el Santo Padre recorrió la plaza a bordo del papamóvil, deteniéndose en varias ocasiones para bendecir a los niños y saludar a los fieles, un gesto que fue recibido con gran calidez y emoción. Al día siguiente, falleció después de más de dos meses enfrentando graves problemas respiratorios que lo mantuvieron ingresado en el hospital Gemelli de Roma durante 38 días.
Tras el anuncio de su fallecimiento y la posterior exposición de su cuerpo, se observó que una parte de su rostro presentaba un tono morado, lo que ha generado especulaciones sobre las posibles causas. Una de ellas es la presencia de traumatismos antemortem, es decir, golpes, caídas o violencia física sufrida antes de la muerte, los cuales pueden provocar hematomas. Otra posible causa es la manipulación postmortem.
Durante el manejo del cuerpo tras el fallecimiento, como el traslado, la autopsia o el cambio de vestimenta, pueden aparecer equimosis, manchas similares a los hematomas pero sin circulación sanguínea activa. Además, la hipostasis sanguínea, o livideces, es otro factor a tener en cuenta. Este fenómeno ocurre cuando la sangre se acumula por acción de la gravedad tras la muerte, lo que puede confundirse con hematomas.
Varias teorías
«Podría estar relacionado con los cambios postmortem que se producen en áreas de presión», han explicado fuentes forenses a Vozpópuli. «Por ejemplo, que haya dormido hacia ese lado, con consecuencia de la muerte aparece el hematoma, ya que con el paso del tiempo la sangre se puede depositar ahí».
El Vaticano informó que Jorge Mario Bergoglio se había despertado, lo que refuta esta teoría. Además, tras un ictus, no es común que se provoque un hematoma, aunque este tipo de accidente afecte al cerebro y cause debilidad en los músculos faciales.
Por ello, las fuentes explican al medio mencionado que un hematoma de este tipo podría deberse a un traumatismo asociado a una caída o un golpe ocurrido durante el ictus, aunque esta posibilidad no ha sido mencionada por las fuentes oficiales del Vaticano.
También señalan que la formación de hematomas podría ser consecuencia de los medicamentos anticoagulantes que, posiblemente, se le administraron a Francisco durante su tratamiento, los cuales pueden provocar hematomas incluso con el más mínimo golpe.