Hasta hace poco, las audiencias generales se desarrollaban entre las 9 y las 10 de la mañana. Sin embargo, en los últimos meses el inicio se ha retrasado a las 10 y la cita se prolonga hasta las 11:30. El motivo: el Papa dedica largos minutos a saludar a los miles de peregrinos, familias, novios recién casados y religiosos que acuden a verle, tantos que en ocasiones muchos deben seguir la audiencia desde fuera del Aula Pablo VI.