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Un hombre carga los radiadores destinados a UcraniaVatican News

El Papa socorre a Ucrania con mil radiadores y fármacos tras la «petición desesperada» de los obispos

Ante el recrudecimiento de los ataques a infraestructuras energéticas, la Limosnería Apostólica ha movilizado suministros vitales para combatir el frío extremo y la falta de medicinas en las zonas del país más castigadas por el conflicto

El Papa León XIV ha respondido con celeridad a la «petición desesperada» de auxilio cursada por los obispos ucranianos quienes, junto con la población, llevan sufriendo cuatro años de guerra. A través del dicasterio para el Servicio de la Caridad, el Pontífice ha movilizado un operativo de emergencia para paliar las consecuencias de los recientes bombardeos, especialmente en la zona de Zaporiyia, situada sobre el río Dniéper, y donde la situación humanitaria se califica de «desastrosa».

Tal y como informa el portal de noticias vaticanas, la ayuda, que ha llegado a su destino este 24 de febrero, consiste en un cargamento de los medicamentos más urgentes y de más de 1.000 radiadores eléctricos de aceite adquiridos en Italia.

Esta respuesta material busca dar solución al dramático llamamiento de monseñor Pavlo Honcharuk, obispo de Járkov-Zaporiyia, quien alertó sobre la situación de más de 800 familias que han quedado sin calefacción debido a los daños irreparables causados por las incursiones militares contra las infraestructuras energéticas.

La precariedad en la zona ha obligado a numerosos ciudadanos a buscar refugios improvisados o acudir a centros con generadores para subsistir a las bajas temperaturas.

Pese a las dificultades logísticas y operativas, la Limosnería Apostólica ha confirmado que los productos serán distribuidos en breve tiempo por los vastos territorios afectados, garantizando una fuente de calor esencial para los hogares que carecen de suministros básicos.

Durante el último Ángelus del Papa el 22 de febrero, aniversario del inicio de la guerra en Ucrania, León XIV recordó el «sufrimiento indecible» de las familias destrozadas y reiteró que la búsqueda de la paz es una «necesidad urgente» que no admite prórrogas. El Papa ha insistido en la importancia de la oración para preparar los corazones, mientras mantiene la cercanía de la Iglesia local con quienes padecen las consecuencias directas de las armas.