José Manuel Albares atiende a los medios en la Plaza de San Pedro
Albares se reúne por sorpresa con el Papa y afirma que el Vaticano ve «positiva» la regularización migratoria
Así lo ha afirmado el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien ha llegado con un despliegue de cinco vehículos y una hora de retraso a su comparecencia ante la prensa en el Vaticano
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha comparecido ante los medios en Roma tras lo que él mismo ha definido como una «enorme sintonía» que ha podido constatar tras las audiencias privadas que ha mantenido con el Papa León XIV y con monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados. El diplomático ha acudido a la cita con la prensa con una hora de retraso y rodeado de una llamativa comitiva de cinco vehículos, para lo que terminó siendo un breve contacto en el que evitó saludar o despedirse de los periodistas presentes.
Una audiencia fuera de agenda
Lo que inicialmente iba a ser un encuentro con monseñor Paul Richard Gallagher se ha transformado además en una audiencia privada con el Santo Padre, encuentro que no ha estado señalado en el boletín oficial de la Santa Sede. Al llegar al Vaticano, se le comunicó al ministro que el Pontífice le recibiría personalmente, un gesto que Albares ha interpretado como un «signo de reconocimiento y de simpatía hacia España».
Durante los 20 minutos que ha durado el encuentro privado con el Santo Padre, Albares ha entregado en mano la invitación formal del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para la visita que realizará en junio a Madrid, Barcelona, Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
La conversación, que transcurrió íntegramente en español, ha servido para recordar los orígenes gallegos del Pontífice por vía materna y su estancia en España durante unos meses en el año 1982.
Aunque la Santa Sede marcará los tiempos oficiales, el ministro ha confirmado que la Sagrada Familia en Barcelona será uno de los «momentos fuertes» de la visita. Albares ha trasladado al Papa que las obras del templo están «prácticamente concluidas», un detalle que ha centrado parte del intercambio sobre los preparativos logísticos.
Por otra parte, el encuentro con monseñor Gallagher ha evidenciado una «gran sintonía» en asuntos de calado internacional. Ha calificado como un «gesto positivo» la reciente regularización migratoria impulsada por el Gobierno español, cuestión que no ha discutido con el Pontífice. Asimismo, ambas delegaciones han mostrado su rechazo a la guerra, apostando por el multilateralismo y la defensa de la dignidad humana.
Pese a esta «gran coincidencia» en los posicionamientos globales, el ministro ha cerrado su comparecencia de forma abrupta, evitando profundizar en cuestiones de actualidad nacional, entre ellas los recientes cuestionamientos en el Congreso de EE. UU. sobre la españolidad de Ceuta y Melilla, antes de marcharse con su escolta.