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León XIV desciende del avión a su llegada al aeropuerto de Orly, en las afueras de ParísAFP

El Papa León XIV ya está en Francia para su quinto viaje apostólico y su visita a la UNESCO

El Pontífice ha aterrizado en el aeropuerto de París-Orly, donde ha sido recibido a pie de escalerilla por el presidente Emmanuel Macron antes de trasladarse al Palacio del Elíseo

El Papa León XIV ha dado comienzo a su quinto viaje apostólico con su llegada a suelo francés, una visita oficial que se extenderá del 25 al 28 de septiembre y que incluye un histórico recorrido por la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La jornada dio inicio a primera hora de la mañana cuando el Santo Padre abandonó el Vaticano para trasladarse al Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci de Roma-Fiumicino. Desde allí despegó a las 07:58 horas a bordo de un avión Airbus A321 de la compañía ITA Airways con destino a la capital francesa. Tras dos horas de vuelo, la aeronave papal tomó tierra en el Aeropuerto Internacional de París-Orly a las 09:56 horas.

Recibimiento oficial y honores de Estado

A pie de la escalerilla anterior del avión, León XIV fue recibido oficialmente por el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron. Tras la interpretación de los himnos nacionales, la rendición de los correspondientes honores militares y la presentación de las delegaciones oficiales de ambos Estados, el Santo Padre y el mandatario francés se dirigirán al Salón de Honor del aeródromo. Allí mantendrán un breve encuentro privado como paso previo a su traslado al Palacio del Elíseo.

Durante el trayecto aéreo, y siguiendo la costumbre protocolaria, el Pontífice hizo llegar telegramas a los jefes de Estado de las naciones sobrevoladas. Al abandonar el espacio aéreo italiano, dirigió un mensaje al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, en el que encomendó a la intercesión de la Virgen María el deseo de paz y reconciliación entre los pueblos, expresando sus mejores augurios para la nación italiana.

Posteriormente, al cruzar el espacio aéreo de Suiza, León XIV envió un telegrama de saludo al presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, invocando sobre los ciudadanos suizos los dones divinos de la paz y la alegría.