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Francisco González de Córdovva y los 79 mártires de la persecución religiosa en los años 30 del siglo XX

El Papa recuerda la próxima beatificación de 80 mártires de la persecución religiosa española

León XIV destaca el testimonio de Francisco González de Córdova y sus 79 compañeros, que serán elevados a los altares el próximo 7 de noviembre en Santander junto a un fraile franciscano asesinado en Guatemala

Al término de la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa ha recordado las beatificaciones que tendrán lugar este próximo sábado 7 de noviembre. Entre ellas destaca la de España, donde la Iglesia elevará a los altares a 80 mártires de la persecución religiosa de los años 30 del siglo XX. La ceremonia se celebrará en Santander y estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos.

El Santo Padre subrayó que los nuevos beatos españoles —encabezados por el sacerdote diocesano Francisco González de Córdova junto a 79 compañeros entre sacerdotes, seminaristas y laicos— no temieron derramar su sangre por amor a Cristo durante la persecución del siglo pasado. Con su entrega, afirmó el Pontífice, estos mártires hacen visible una nueva pieza en la «multitud inmensa» de los amigos del Señor. Asimismo, Francisco señaló que esa misma jornada será beatificado en Antigua Guatemala el sacerdote franciscano Augusto Rafael Ramírez Monasterio, asesinado por odio a la fe en 1983.

En su tradicional saludo a los peregrinos de lengua española, el Papa aprovechó para encomendar a la oración de los fieles el Viaje Apostólico que emprenderá hacia Hispanoamérica el próximo 6 de noviembre para visitar Uruguay, Argentina y Perú. León XIV pidió que esta misión sirva para fortalecer la fe, renovar la esperanza, reavivar la caridad y dar un nuevo impulso al anuncio del Evangelio con alegría.

El repaso a los saludos internacionales sirvió también para lanzar mensajes sobre la paz mundial y la dignidad humana. Al dirigirse a los fieles polacos, el Pontífice conmemoró el 70º aniversario de la liberación de prisión de dos figuras heroicas de la Iglesia centroeuropea: los cardenales Stefan Wyszyński, primado de Polonia, y József Mindszenty, primado de Hungría. Evocando la encíclica Laetamur admodum del Papa Pío XII, León recordó que «la paz se construye sobre la justicia, el respeto del derecho y el diálogo, y no sobre la violencia».

A los peregrinos de lengua portuguesa y árabe, el Santo Padre dirigió un llamamiento especial para que quienes ostentan responsabilidades políticas trabajen por el bien común, la defensa de la dignidad humana y la salvaguarda de la paz. En la misma línea, exhortó a los fieles francófonos y germánicos a convertir las comunidades cristianas en oasis de paz y a dar testimonio vivo de la fe en la sociedad.

Finalmente, al recordar la memoria litúrgica de San Carlos Borromeo, insigne obispo de Milán, el Pontífice animó a los jóvenes, enfermos y recién casados a dejarse guiar por Cristo en la vida cotidiana, siguiendo el ejemplo de ardiente amor al Señor del santo arzobispo.