El futuro del cáncer de mama es cada vez más prometedor
Salud
Un nuevo tratamiento contra el cáncer de mama reduciría casi a la mitad el riesgo de enfermedad o muerte
La investigación se centra en el cáncer de mama metastásico HER2-positivo, una forma particularmente agresiva de la enfermedad que afecta aproximadamente al 15-20 % de los diagnósticos
Un nuevo tratamiento experimental ha logrado reducir casi a la mitad el riesgo de progresión o fallecimiento en ciertos casos de cáncer de mama, según anunciaron este lunes investigadores durante el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés). Los datos presentados se someterán próximamente a evaluación por parte de las autoridades reguladoras con vistas a su posible aprobación.
La investigación se centra en el cáncer de mama metastásico HER2-positivo, una forma particularmente agresiva de la enfermedad que afecta aproximadamente al 15-20 % de los diagnósticos. Este subtipo se caracteriza por una sobreproducción de la proteína HER2, que estimula el crecimiento y propagación de las células malignas.
Actualmente, las pacientes con esta variante avanzada de la enfermedad suelen tener una esperanza de vida media de cinco años. El tratamiento convencional de primera línea –conocido como THP– combina quimioterapia con los anticuerpos trastuzumab y pertuzumab, que bloquean las señales de crecimiento de HER2.
Sin embargo, en este nuevo ensayo clínico se probó un enfoque diferente, en el que se emplea T-DXd (trastuzumab deruxtecán), un fármaco que une un anticuerpo dirigido contra HER2 con un agente quimioterápico. Esta modalidad, descrita como una «bomba inteligente», permite atacar con mayor precisión las células cancerosas. «Se une a la célula cancerosa y descarga toda la quimio directamente en ella», explicó la doctora Sara Tolaney, jefa de oncología mamaria del Instituto Dana-Farber. «Algunos las llaman bombas inteligentes porque administran la quimio de forma selectiva, y por eso creo que podemos aumentar tanto la eficacia», añadió.
T-DXd ya está autorizado como opción terapéutica de segunda línea, es decir, cuando fracasan los tratamientos iniciales. En este nuevo ensayo, sin embargo, se evaluó su eficacia como primera línea de tratamiento, en combinación con pertuzumab. Participaron en el estudio cerca de 400 pacientes con cáncer de mama HER2-positivo avanzado, que fueron asignadas aleatoriamente a recibir bien esta nueva combinación o bien el tratamiento estándar (THP). Un tercer grupo, tratado solo con T-DXd, también formó parte del estudio, aunque sus resultados aún no han sido publicados.
Tras un seguimiento medio de dos años y medio, la combinación de T-DXd con pertuzumab logró reducir en un 44 % el riesgo de progresión de la enfermedad o de muerte en comparación con el protocolo estándar. Asimismo, el 15 % de las pacientes tratadas con esta nueva fórmula experimentaron una desaparición total del tumor, frente al 8,5 % en el grupo que recibió el tratamiento tradicional. Además, el tiempo medio sin progresión del cáncer alcanzó los 40,7 meses con el nuevo tratamiento, frente a los 26,9 meses en el grupo con THP.
Los efectos adversos más frecuentes fueron náuseas, diarreas y disminución de glóbulos blancos, y en algunos casos se reportaron cicatrices pulmonares. A pesar de ello, los investigadores consideran que la mejora en la eficacia del tratamiento podría justificar su uso preferente en el futuro. «Para nosotros fue impresionante ver una mejora tan considerable» al «casi duplicar el tiempo durante el que las pacientes podían tener su cáncer bajo control», declaró Tolaney.
Con estos resultados, los especialistas albergan la esperanza de poder ofrecer pronto una nueva opción terapéutica más eficaz para combatir este tipo de cáncer de mama.