Musgo marino

Musgo marinoGetty Images

Alimentación

La moda de comer musgo marino: qué aporta y quién no debería consumirlo

El consumo se considera generalmente seguro cuando se ingiere en pequeñas cantidades

El musgo marino o musco irlandés es un tipo de alga que se encuentra en las costas del océano Atlántico. Característico por ser un alga roja, se ha utilizado en la medicina tradicional durante siglos debido a sus posibles beneficios para la salud como fuente natural de vitaminas, minerales y antioxidantes.

Hoy en día se puede encontrar en múltiples formatos, desde cápsulas de suplementos, geles, líquidos o polvos, y son muchos los influencers que lo han popularizado en redes sociales. Los defensores de este suplemento aseguran añadirlo a su alimentación para fortalecer su sistema inmunológico, mejorar la salud ósea y promover un funcionamiento saludable del cuerpo en general. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

Tiffone Powers-Parker, nutricionista de Banner Health, ha analizado las ventajas e inconvenientes de este supuesto superalimento del mar.

Salud intestinal

Entre las propiedades más destacadas, se encuentra su potencial impacto positivo en la salud intestinal. «El musgo marino es rico en fibra y prebióticos, que ayudan a aumentar los probióticos, las bacterias beneficiosas del intestino», explica Powers-Parker, quien añade: «Esto crea un ambiente favorable en el intestino, lo que facilita la digestión, previene el estreñimiento y mejora la salud en general».

Además, se ha demostrado que el musgo marino posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que lo hace útil para tratar afecciones como la artritis, las enfermedades cardíacas y problemas de la piel como el acné y la psoriasis.

Otro de los beneficios más citados es su aporte de yodo, un mineral esencial para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides. En este sentido, su consumo podría contribuir a mantener una adecuada salud tiroidea, aunque los especialistas insisten en la importancia de controlar la ingesta.

El musgo marino también se ha vinculado con el control del peso. Su alto contenido en fibra favorece la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a reducir la ingesta calórica y evitar el consumo excesivo de alimentos.

En el ámbito deportivo, este alimento ha despertado interés por su contenido en aminoácidos esenciales. Entre ellos destaca la taurina, relacionada con el desarrollo muscular, el aumento de la fuerza y una posible reducción del daño muscular tras el ejercicio, así como con la producción de colágeno. «Una de las cosas que me resulta interesante como culturista es que el musgo marino es rico en un aminoácido llamado taurina», dijo Powers-Parker: «Se sabe que la taurina aumenta la masa muscular, la fuerza muscular y reduce el daño muscular causado por el ejercicio».

Quién no debería tomarlo

No obstante, los expertos subrayan que su consumo no está exento de riesgos. El exceso de yodo puede provocar alteraciones en la tiroides e incluso efectos tóxicos. Asimismo, las algas marinas pueden acumular metales pesados como arsénico, mercurio o plomo, potencialmente perjudiciales para la salud en altas concentraciones.

Por último, se advierte sobre posibles interacciones con medicamentos, especialmente anticoagulantes y tratamientos tiroideos, lo que hace recomendable consultar con un profesional de la salud antes de incorporar suplementos de musgo marino a la dieta. Estas características podrían derivar en problemas de salud, especialmente en personas con afecciones tiroideas o con una exposición prolongada a estos compuestos.

«Como digo siempre en la vida, la moderación es clave», afirma Powers-Parker. «El exceso de cualquier cosa puede tener riesgos y efectos secundarios».

El consumo de musgo marino se considera generalmente seguro cuando se ingiere en pequeñas cantidades. Sin embargo, los expertos advierten que no es un alimento adecuado para todas las personas.

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