Las frutas que ayudan a dormir
La fruta de temporada que recomienda un nutricionista para conciliar mejor el sueño
Dormir bien es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud física y mental. Sin embargo, el descanso sigue siendo una asignatura pendiente para millones de personas. Se estima que alrededor de siete millones de españoles padecen insomnio crónico y prolongado, mientras que cerca de seis millones recurren cada noche a fármacos para poder conciliar el sueño. Además, entre el 20 % y el 48 % de la población reconoce sufrir algún tipo de trastorno relacionado con el sueño y, según la Sociedad Española de Neurología (SEN), más de 12 millones de españoles se despiertan con la sensación de no haber descansado adecuadamente.
En este contexto, la alimentación puede convertirse en una aliada para favorecer un descanso de mayor calidad. Entre los alimentos que más interés científico han despertado en los últimos años se encuentran las cerezas y las picotas.
Cerezas, ricas en melatonina
Miodrag Borges, técnico superior en dietética, conocido en redes sociales como @microbiotadesdecero, explica en un vídeo en sus redes sociales los beneficios de las cerezas y las picotas, alimentos que, además, están de temporada: «Las cerezas contienen de forma natural melatonina, la hormona encargada de regular los ciclos de sueño y vigilia. Además, aportan triptófano, un aminoácido esencial precursor de la serotonina y la propia melatonina, dos moléculas estrechamente relacionadas con la regulación del sueño, el estado de ánimo y el bienestar emocional».
Por ello, consumir un puñado de cerezas por la noche podría contribuir a mejorar la calidad del descanso, especialmente en personas sometidas a situaciones de estrés o con elevados niveles de inflamación.
La ciencia respalda sus beneficios
Una investigación de la Universidad de Extremadura liderada por María Garrido, analizó los efectos del consumo de diferentes variedades de cerezas del Valle del Jerte sobre el sueño y el estado antioxidante del organismo.
En el estudio participaron personas de mediana edad y mayores, cuyos patrones de sueño fueron monitorizados mediante actigrafía, una técnica que permite registrar los ciclos de actividad y descanso. Además, los investigadores evaluaron los niveles urinarios de 6-sulfatoximelatonina —el principal metabolito de la melatonina— y la capacidad antioxidante total.
Los resultados mostraron que la ingesta de las distintas variedades de cerezas produjo efectos beneficiosos sobre el ciclo sueño-vigilia. Los participantes experimentaron mejoras en parámetros relacionados con la calidad y eficiencia del sueño, al tiempo que aumentaban los niveles de melatonina y la capacidad antioxidante del organismo.
Los investigadores destacan que el triptófano, la serotonina y la melatonina presentes de forma natural en las cerezas podrían ser responsables de estos efectos positivos.
Un aliado natural, pero no milagroso
Aunque incorporar cerezas a la dieta puede ser una estrategia complementaria para favorecer el descanso, los especialistas recuerdan que mantener una adecuada higiene del sueño sigue siendo fundamental. Dormir en horarios regulares, evitar pantallas antes de acostarse, reducir el consumo de cafeína y crear un ambiente adecuado para dormir continúan siendo las medidas más eficaces para combatir el insomnio.