El árbitro alemán Felix Zwayer bebió jugo de pepinillo tras sufrir un calambre en el Estados Unidos-Australia.
Mundial 2026
El remedio del jugo de pepinillo contra los calambres que conquista el Mundial: ¿funciona realmente?
El Mundial 2026 no solo está dejando goles y grandes actuaciones sobre el terreno de juego. También está despertando el interés por algunos tratamientos y remedios utilizados por deportistas de élite para combatir problemas físicos durante la competición.
Uno de los episodios más llamativos tuvo como protagonista al árbitro alemán Felix Zwayer, que tuvo que detener momentáneamente el encuentro tras sufrir un calambre que le impedía mantenerse en pie. Una situación similar vivió el futbolista canadiense Ismaël Koné. Ambos recurrieron a un peculiar remedio casero cada vez más popular en el deporte profesional: una combinación de jugo de pepinillo con sales minerales y vitaminas. Este preparado también ha sido utilizado en otras disciplinas por deportistas de élite, entre ellos el tenista español Carlos Alcaraz.
¿Por qué se producen los calambres?
Los expertos explican que un calambre aparece cuando un músculo se contrae de forma involuntaria y no consigue relajarse. Aunque son frecuentes durante la práctica deportiva, especialmente en futbolistas, corredores o tenistas, también pueden producirse fuera del ejercicio físico, siendo habituales durante el sueño.
Durante años, la explicación más aceptada atribuía los calambres a la deshidratación o a niveles bajos de electrolitos, como sodio, potasio o magnesio. Sin embargo, esta teoría comenzó a cuestionarse tras la publicación de diversos estudios. Una investigación realizada en 2005 observó que la mayoría de las personas que sufrían calambres presentaban niveles normales de hidratación y de electrolitos en sangre en el momento del episodio.
El papel del sistema nervioso
Las investigaciones más recientes apuntan al sistema nervioso como principal responsable. Expertos de The Cooper Institute explican: «Las neuronas motoras alfa son nervios ubicados en el tronco del encéfalo y la médula espinal. Estos nervios se comunican con los músculos y le indican cuándo contraerse. La fatiga muscular aumenta la actividad de las neuronas motoras alfa, estimulando al músculo a mantener una contracción sostenida, produciendo calambres musculares».
Según esta hipótesis, la fatiga muscular provocaría una alteración en la señal nerviosa que mantendría el músculo contraído de forma prolongada.
¿Funciona realmente el jugo?
Diversas investigaciones han intentado determinar si el consumo de agua o jugo de pepinillos puede reducir la duración de los calambres. Algunos estudios sugieren que el efecto podría deberse al ácido acético presente en este líquido. Esta sustancia estimularía receptores situados en la parte posterior de la garganta y desencadenaría un reflejo nervioso capaz de disminuir la actividad muscular.
El doctor Kevin Miller, profesor de la Universidad de Texas, sostiene que el ácido acético del agua de los pepinillos reduce la actividad de las neuronas motoras alfa, favoreciendo así la relajación muscular.
Sin embargo, la evidencia científica continúa siendo contradictoria. Un estudio publicado en 2021 en la revista Applied Sciences no encontró diferencias significativas ni en la duración de los calambres ni en la percepción del dolor entre las personas que consumieron agua de pepinillos y aquellas que bebieron únicamente agua corriente.
La hidratación sigue siendo clave
A pesar del debate científico sobre la eficacia del jugo de pepinillo, los especialistas coinciden en que mantener una adecuada hidratación continúa siendo fundamental durante el ejercicio físico.
La deshidratación reduce la capacidad del sistema cardiovascular para suministrar suficiente flujo sanguíneo a los músculos
La deshidratación reduce la capacidad del sistema cardiovascular para suministrar suficiente flujo sanguíneo a los músculos, lo que puede afectar al rendimiento y favorecer la aparición de problemas musculares.
Además, conservar un adecuado equilibrio de electrolitos resulta esencial para garantizar el correcto funcionamiento tanto del corazón como de la musculatura durante la actividad física intensa.