Ilustración de un rompecabezas de la mente

Ilustración de un rompecabezas de la menteGetty Images / Jorm Sangsorn

Los siete errores mentales que te impiden ver la realidad tal como es

La psicóloga Angela Fernández explica que todos creemos tomar decisiones racionales, pero en realidad, nuestros cerebros están llenos de trampas mentales, llamados sesgos cognitivos, que distorsionan la percepción de la realidad. Estos sesgos son atajos que toma el cerebro para ayudarnos a procesar información rápida, pero también nos pueden obstaculizar en muchos sentidos sin darnos cuenta. En su cuenta de Instagram @pursuit.psicologia, Angela Fernández afirma: «Los sesgos cognitivos ayudan a reconocer e interpretar el entorno y poder adaptarnos de manera rápida, priorizando así nuestra supervivencia, pero muchas veces nos harán ver la realidad de una manera distorsionada y poco objetiva».

Siete tipos de sesgos

Sesgos de confirmación: tu cerebro ama tener razón, así que ignora lo que contradice tus creencias y se aferra a lo que las confirma. Por ejemplo, leer solo noticias que apoyan tu punto de vista político.

Pensamiento dicotómico (todo o nada). Ver las cosas en términos extremos, sin matices intermedios. Ejemplo: si no soy perfecto, soy un desastre.

Efecto halo: cuando algo o alguien te gusta por una sola razón, tu mente ilumina todo lo demás. Ejemplo: si alguien es simpático asumes que también es confiable.

Personalización: atribuirse responsabilidades o culpa sin fundamento. Ejemplo: si mi hijo está triste es porque soy un mal padre.

Inferencia arbitraria: sacar conclusiones sin evidencia o con evidencia insuficiente. Ejemplo: no me escribió hoy, por lo tanto, seguro que está molesto conmigo (aunque pueda, simplemente estar ocupado).

Abstracción selectiva: centrarse en un detalle negativo aislado, ignorando el contexto global. Ejemplo: te felicitan nueve personas por tu trabajo, pero solo piensas en la única crítica.

Lectura del pensamiento: creer saber lo que otros piensan sin ninguna evidencia. Ejemplos, seguro piensan que estoy aburrido.

Para concluir la psicóloga, asegura que «tu mente no es tu enemiga, pero muchas veces tampoco es un juez imparcial. Conocer tus sesgos no te hace perfecto, te hace más consciente».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas