Anciana bebiendo café
Envejecimiento
Un estudio demuestra que la política de tu país influye en la velocidad a la que envejeces
Según este estudio publicado en la revista Nature Medicine, la desigualdad social y el deterioro de las instituciones democráticas se asocian a un envejecimiento acelerado
La población mundial envejece a ritmos desiguales. La esperanza de vida varía significativamente entre las distintas regiones del globo, influenciada en gran medida por factores como la atención médica, la calidad de vida, la nutrición y las condiciones socioeconómicas. Así, países como Japón, España o Suiza cuentan con una esperanza de vida elevada, mientras que otras naciones cuentan con una esperanza de vida muy reducida.
Ahora, un estudio publicado en la revista Nature Medicine revela que la política del país en el que vivimos influye mucho en la forma en la que envejecemos. La desigualdad social y el deterioro de las instituciones democráticas se asocian a un envejecimiento acelerado
Más allá de la atención sanitaria
El autor principal del estudio, Agustín Ibáñez, director del Instituto Latinoamericano de Salud Cerebral con sede en Santiago, advierte de que la actual situación política y la falta de certezas están teniendo consecuencias perjudiciales sobre la salud mental y física de la población. Según señala, «la polarización política y la incertidumbre implican que vivimos en un mundo de desesperación, lo que envejece a las personas». En su opinión, este fenómeno se subestima a menudo: «No pensamos en las repercusiones que esto tendrá en la salud a largo plazo».
La hipertensión, la pérdida de audición y las enfermedades del corazón se identifican como los principales condicionantes médicos que aceleran el envejecimiento, de acuerdo con los resultados del estudio. A estos se suman otros factores de riesgo como un peso corporal inadecuado, el consumo de alcohol, las alteraciones del sueño, la diabetes y los problemas de visión, que también contribuyen a un deterioro más rápido del organismo.
Por el contrario, existen elementos que actúan como escudo frente al envejecimiento prematuro. Entre los más significativos figuran el nivel educativo, la capacidad para desenvolverse con autonomía en las actividades cotidianas y un buen desempeño cognitivo. Asimismo, la práctica regular de ejercicio físico, una memoria sólida y una marcha estable se asocian con un proceso de envejecimiento más saludable.
En cuanto a la distribución geográfica del fenómeno, Egipto y Sudáfrica aparecen como los países donde el envejecimiento se produce con mayor rapidez. En el extremo opuesto, las naciones europeas destacan por una evolución más lenta de este proceso, mientras que los países de América Latina y Asia se sitúan en una posición intermedia.