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El objetivo no es correr más, sino moverse mejorGTRES

Volver a correr en primavera: los cinco errores que pueden provocar lesiones

El objetivo no es correr más, sino moverse mejor y mantener el hábito en el tiempo, afirma el doctor Ángel Villamor

Con la llegada de la primavera y el ascenso de las temperaturas, calles, parques y paseos vuelven a poblarse de personas que retoman la práctica del running. Muchas zapatillas, que llevaban meses guardadas, regresan a la actividad en un contexto en el que correr se convierte en uno de los propósitos más habituales de esta época del año. Sin embargo, este incremento de corredores también trae consigo un fenómeno menos visible, pero relevante: el repunte de lesiones entre quienes se reincorporan al ejercicio físico sin una preparación adecuada.

Desde la Clínica iQtra, su director, el doctor Ángel Villamor, advierte de los riesgos que implica esta vuelta precipitada a la actividad deportiva. «Correr es uno de los deportes más completos que existen, pero mal planteado puede convertirse en una fuente de problemas físicos en pocas semanas», subraya el especialista, quien insiste en la necesidad de adoptar ciertas precauciones antes de comenzar.

En este contexto, el experto detalla una serie de recomendaciones básicas que todo corredor debería tener presentes para evitar complicaciones. La primera de ellas se refiere a uno de los errores más frecuentes: retomar el ejercicio al mismo nivel que antes de haberlo abandonado. «El cuerpo necesita readaptarse. Si no respetamos esa progresión, el riesgo de lesión se dispara», explica el doctor Villamor. Por ello, aconseja iniciar la actividad de forma gradual, combinando tramos de caminata con carrera y aumentando progresivamente la intensidad.

Sentirse bien no siempre implica estar preparado físicamente para el esfuerzo que exige correr

Otro aspecto clave es no confiar únicamente en la percepción subjetiva de estar en buena forma. Sentirse bien no siempre implica estar preparado físicamente para el esfuerzo que exige correr. Existen factores de riesgo que pueden pasar desapercibidos, ya sean de carácter cardiaco, metabólico o articular. En este sentido, una evaluación médica previa, junto con pruebas específicas como la prueba de esfuerzo o el análisis biomecánico de la pisada, permite adaptar el ejercicio a cada persona y reducir la probabilidad de sufrir lesiones.

El calentamiento es otro de los puntos que con frecuencia se descuidan. Las prisas, habituales en el día a día, llevan a muchos corredores a omitir esta fase previa, lo que incrementa notablemente el riesgo de daño físico. «El problema no es la falta de fuerza, sino la falta de elasticidad», señala el especialista. Por este motivo, hace hincapié en la importancia de trabajar la flexibilidad, especialmente en la cadena posterior del cuerpo, que incluye la planta del pie, los gemelos, los isquiotibiales y los glúteos.

En paralelo, Villamor recuerda que, aunque el running puede resultar beneficioso para fortalecer los huesos y prevenir la descalcificación, sobre todo en personas de mayor edad, una práctica inadecuada o excesiva puede derivar en lesiones como fracturas por estrés o deterioro del cartílago. Para minimizar estos riesgos, los expertos recomiendan alternar la carrera con otras disciplinas que no impliquen impacto, como la natación o el ciclismo, lo que contribuye a equilibrar la carga física.

El equipamiento también desempeña un papel determinante. Improvisar con el calzado o estrenar zapatillas sin adaptación previa puede provocar molestias e incluso lesiones. «El calzado debe ser cómodo, con buena amortiguación y adaptado a la pisada. De lo contrario, las rozaduras y lesiones aparecen rápidamente», advierte el doctor Villamor. A ello se suma la conveniencia de utilizar ropa adecuada, mantener una correcta hidratación y protegerse frente a la exposición solar.

En definitiva, correr puede ser una actividad muy beneficiosa si se practica con criterio. El especialista recuerda que no existe una edad límite para iniciarse en este deporte, siempre que se ajuste a las condiciones físicas de cada individuo. Además, subraya que el running no es la única opción para llevar una vida activa, ya que actividades como caminar, nadar o montar en bicicleta pueden ofrecer resultados similares con menor riesgo en determinados casos.

«El objetivo no es correr más, sino moverse mejor y mantener el hábito en el tiempo», concluye el doctor Ángel Villamor, incidiendo en la importancia de la constancia y la prudencia para disfrutar del ejercicio sin comprometer la salud.

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