El útero empieza a envejecer a partir de los 49 años
Salud
El útero empieza a envejecer a partir de los 49 años, según un estudio
A esta edad hay un descenso en el éxito del embarazo incluso con óvulos de donante
Los tratamientos con óvulos de donante han permitido a muchas mujeres lograr un embarazo a edades avanzadas al compensar la pérdida de calidad de los ovocitos asociada al paso del tiempo. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que el envejecimiento del útero también desempeña un papel importante y que sus efectos no pueden compensarse por completo con la donación de óvulos.
La investigación, presentada en la 42.ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) y publicada en la revista Human Reproduction, concluye que, a partir de los 49 años, disminuyen las probabilidades de lograr un nacimiento vivo y aumenta el riesgo de aborto espontáneo incluso cuando se utilizan ovocitos de donante.
El útero también envejece
Hasta ahora, el descenso de la fertilidad relacionado con la edad se había atribuido principalmente a la pérdida de calidad de los óvulos. Sin embargo, cada vez existen más indicios de que el útero y el endometrio también experimentan cambios que pueden afectar a la implantación del embrión y al desarrollo del embarazo.
Para analizar esta cuestión, investigadores de la Alianza Mundial de Investigación IVIRMA, en IVI Roma, estudiaron 2.760 transferencias de un único blastocisto realizadas en 1.774 mujeres tratadas con óvulos de donante entre marzo de 2021 y diciembre de 2024.
Los investigadores compararon los resultados entre cuatro grupos de edad de las receptoras (35-40, 41-45, 46-49 y 49 años o más), ajustando los datos en función de variables relacionadas con el embrión y con los progenitores.
Qué pasa a partir de los 49 años
El análisis identificó los 49 años como un punto de inflexión. A partir de esa edad, la tasa de embarazo clínico descendió del 54 % al 42,6 %, mientras que la de nacimientos vivos pasó del 46,2 % al 31,7 %. Al mismo tiempo, el riesgo de aborto espontáneo aumentó del 24,2 % al 37,6 %.
Además, la probabilidad acumulada de conseguir un nacimiento vivo tras transferir todos los embriones disponibles también disminuyó con la edad, pasando del 80 % en las mujeres de entre 35 y 40 años al 62,5 % en las de 49 años o más.
Los cambios relacionados con la edad en el entorno uterino también pueden influir en el éxito reproductivo
El estudio también detectó cambios en el endometrio. Aunque su grosor fue similar en todos los grupos, la proporción de mujeres con un patrón endometrial trilaminar —considerado uno de los indicadores de una buena receptividad para la implantación embrionaria— disminuyó de forma significativa con la edad.
Qué pasa con óvulos donados
La Dra. Beatrice Crestani, autora principal del estudio, explica que «durante muchos años, el envejecimiento reproductivo se ha considerado principalmente un problema ovárico, lo que significa que si se reemplazan óvulos viejos con ovocitos de donante, esencialmente se 'reinicia' el reloj reproductivo. Nuestros hallazgos sugieren que la situación es más compleja», afirma.
La investigadora subraya que la donación de óvulos continúa ofreciendo altas probabilidades de éxito, pero advierte de que existen otros factores relacionados con la edad que también influyen en el embarazo.
«Los óvulos de donante superan claramente el problema de la calidad de los óvulos, y los resultados siguen siendo muy buenos para muchas mujeres incluso a finales de los cuarenta. Sin embargo, a partir de los 49 años observamos tasas de nacimientos vivos más bajas y tasas de abortos espontáneos más altas a pesar del uso de óvulos de donante, lo que sugiere que los cambios relacionados con la edad en el entorno uterino también pueden influir en el éxito reproductivo», explica.
Los autores consideran que el siguiente paso será identificar qué mecanismos biológicos explican el envejecimiento uterino y desarrollar biomarcadores que permitan estimar la denominada «edad biológica del útero». También esperan avanzar en estrategias que ayuden a prevenir o retrasar el deterioro de la función uterina.