27 de junio de 2022

Un hombre con una mascarilla escoge un pollo en el mercado callejero de Wuhan

Un hombre con una mascarilla escoge un pollo en el mercado callejero de WuhanEFE

Coronavirus

¿Por qué el sacrificio de hámsteres puede reabrir el debate sobre los orígenes del coronavirus?

Las autoridades de Hong Kong han decretado el sacrificio de miles de estos roedores por ser sospechosos de provocar un brote de COVID-19, una situación que recuerda a la matanza de millones de visones en Dinamarca

El 9 de febrero de 2021, el equipo de expertos de la OMS que viajó a China para intentar encontrar el nacimiento del coronavirus concluyó que el SARS-CoV-2 es de origen animal, pero la delegación solo pudo hablar de hipótesis posibles a la hora de explicar cómo pudo producirse el salto de una especie animal a los seres humanos.
La Organización Mundial de la Salud se decantó, como opciones más posibles, por un salto directo de un animal a un ser humano o que procediera de un murciélago y a través de especies intermediarias en las que el virus se adapta fácilmente, descartando otras vías como el accidente en el laboratorio de Wuhan o que productos congelados procedentes de otras partes del mundo viajaran a China.
Si bien el origen animal ganó fuerza en aquel momento, pese al hermetismo de Pekín y las restricciones y dificultades impuestas a los enviados de la OMS, que ahora se vayan a sacrificar hasta dos mil hámsteres de una tienda de animales de Hong Kong, región compuesta por una península y varias islas que administra China, reabre el debate sobre estas hipótesis.
Según medios locales, entre ellos el South China Morning Post, las autoridades hongkonesas han optado ante esta medida tan radical ante el temor de enfrentarse ante a la primera transmisión de mascota a humano a gran escala.

Transmisión de animales a humanos

Los animales infectados fueron importados de los Países Bajos en dos lotes, uno el 22 de diciembre y otro el 7 de enero. Las autoridades sanitarias han reconocido que la transmisión de los animales a los humanos es posible, pero el riesgo bajo. Un trabajador de 23 años de la tienda dio positivo con la variante delta. Muestras tomadas del almacén del local, donde se guardan los pequeños animales, confirmaron la presencia del virus.
Se ha solicitado a todas las tiendas de Hong Kong que vendan pequeños animales que cesen en su actividad inmediatamente.
Los primeros casos conocidos de personas infectadas tuvieron vínculo con el mercado de animales vivos de Wuhan. La zoonosis es a día de hoy la explicación más fiable para explicar de algún modo el salto del SARS-CoV-2 desde alguna especie animal al ser humano. Sin embargo, como el citado mercado se cerró y fue desinfectado no se llegó a tomar ninguna muestra. 

Los visones de Dinamarca

El pasado mes de junio, Dinamarca descubrió una nueva mutación del coronavirus en una granja de visones. Esto obligó a sacrificar alrededor de 17 millones de visones, pues esta mutación reducía la respuesta a los anticuerpos.
Dinamarca es el mayor productor mundial de piel de visón. Tras el hallazgo de la nueva cepa, la decisión de sacrificar a millones de visones provocó mucha controversia y hasta una crisis política, denominada el minkgate –de mink, visón en danés–.
No fueron los únicos mamíferos que han dado positivo por SARS-CoV-2. Humanos aparte, hay casos en perros y gatos y grandes felinos como leones o tigres. 
Lo más llamativo, sin embargo, es que apenas hemos vuelto a saber nada ni de las conclusiones que se sacaron de aquella matanza danesa de sus visones o cómo evolucionó la enfermedad en estos otros mamíferos.
¿Salta el virus de animales no determinados a humanos, y de estos a sus mascotas? ¿Es un viaje de ida y vuelta entre seres vivos que deja mutaciones en su camino? Sea como fuere, es especialmente poco tranquilizador que con los casos ya citados, nadie se haya atrevido a dejar una conclusión relevante que permita reabrir el debate sobre el origen de la peor pandemia de los últimos cien años. 
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