Valle de Pineta, en el Pirineo aragonés.
Sociedad
Aparecen unos restos humanos en el Pirineo aragonés por el deshielo
Los forenses están intentando determinar la datación de los huesos para comparar el ADN con los familiares de desaparecidos
La Guardia Civil está investigando unos restos humanos encontrados en el glaciar de Monte Perdido, en el Pirineo aragonés, por un grupo de científicos que estaba estudiando el deshielo producido tras las olas de calor de este verano.
Entre los restos encontrados hay pequeños trozos de huesos de distintas partes del cuerpo y algún objeto personal. Según revela El Heraldo de Aragón, el cuerpo está bastante fragmentado, posiblemente por el movimiento del glaciar.
El caso está en manos del Juzgado de Instrucción de Boltaña y de los forenses del Instituto de Medicina Legal de Aragón, que tendrán que determinar la datación de los huesos y, si llega el caso, realizar las pruebas de ADN para cotejar los resultados con posibles familiares.
En la lista de desaparecidos por esa zona figuran cuatro montañeros. Uno de ellos, un alemán desaparecido en 2006, que llamó a la Guardia Civil informando de que se encontraba en medio de una fuerte tormenta.
Este hombre, que tenía 44 años en el momento de su desaparición, se encontraba a 2.800 metros en el momento de la llamada por lo que los rescatadores creen que su cadáver podría haber quedado tapado por la nueva u oculto en alguna grieta del glaciar.
No es el primer cuerpo que se encuentra en el Pirineo aragonés por el deshielo. El cadáver de Catherin Veron fue encontrado en 1992 18 años después de caer a una grieta cerca del Aneto. En el glaciar de Tempestades, el cuerpo de Joaquín López fue encontrado después de 47 años.