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Luna en Los Ángeles, Estados UnidosEuropa Press

La razón por la que el 22 de diciembre es el día más corto del año

En Madrid, por ejemplo, la previsión para esta jornada es que amanezca a las 8:35, y que el sol se ponga a las 17:52

Este 22 de diciembre está marcado por ser el día del sorteo extraordinario de Navidad, que ha repartido millones por toda España, y por dar comienzo a un fin de semana festivo en el que celebraremos la Nochebuena y la Navidad. Este viernes, por tanto, muchas personas aprovecharán para desplazarse a sus casas o moverse a los pueblos para disfrutar de los días acompañados de sus seres queridos.

Pero también ocurre otra cosa relevante este viernes, y es que este es el día más corto del año. Se trata, por tanto, de la jornada en la que gozaremos de menos horas de luz solar, ya que en Madrid, por ejemplo, la previsión para esta jornada es que amanezca a las 8:35, y que el sol se ponga a las 17:52.

Esto ocurre básicamente porque esta pasada madrugada, en concreto a las 4:27, se ha producido el solsticio de invierno, fenómeno que da comienzo a esta estación. El inicio del invierno en el hemisferio norte está definido por el instante en que la Tierra pasa por el punto de su órbita desde el cual el Sol presenta su máxima declinación sur. El día en que esto sucede, el Sol alcanza su menor elevación sobre el horizonte al mediodía y describe en el cielo el arco más corto. Como resultado, ese es el día con menos horas de Sol del año.

Además, durante varios días, la altura máxima del Sol al mediodía parece no cambiar, y debido a ello, al comienzo del invierno también se le llama solsticio de invierno (del latín solstitium, Sol quieto). El comienzo del invierno en el hemisferio norte coincide con el comienzo del verano en el hemisferio sur.

Esta estación durará aproximadamente 88 días y 23 horas, y terminará el 20 de marzo de 2024 con el comienzo de la primavera. Con algo menos de 89 días de duración, el invierno en el hemisferio norte es la estación más corta del año. Ello es debido a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino elíptica y el invierno coincide con la época del año en la que la Tierra se encuentra más cerca del Sol. Cuando esto sucede, la Tierra se mueve más rápido en su órbita (según la conocida como segunda ley de Kepler), y por tanto necesita menos tiempo para llegar al punto donde comienza la siguiente estación, que es la primavera.