Un niño utilizando un smartwatch
Un niño de cuatro años colapsa las emergencias en Italia tras hacer 70 llamadas con su smartwatch
Cuando los Carabinieri llegaron al aula, todo transcurría con normalidad y los profesores, ajenos a lo ocurrido, se sorprendieron por la visita de los agentes
Lo que comenzó como una jornada rutinaria en una guardería del norte de Italia se tornó en una mañana de confusión para los servicios de emergencia. En un centro educativo de la provincia de Treviso, un niño de tan solo cuatro años realizó 70 llamadas a los números de emergencia a través de su reloj inteligente. En menos de una hora, el pequeño contactó 40 veces con los Carabinieri y otras 30 con el número general de asistencia.
Ante la acumulación de llamadas sin contenido comprensible y sin que ninguna voz adulta se hiciera presente, los operadores comenzaron a inquietarse. Del otro lado de la línea solo se oían gritos infantiles, ruido ambiental y el bullicio típico de un aula en plena actividad.
Ante esta situación, una patrulla fue enviada al centro educativo para investigar el origen de las comunicaciones. Allí descubrieron que el autor de la alerta masiva era un niño que, sin proponérselo, había activado repetidamente el botón de emergencia de su smartwatch infantil. El incidente no pasó de un susto, pero dejó al descubierto una situación que invita a la reflexión.
«Los smartwatches infantiles están diseñados para dar seguridad a los padres y retrasar el momento en el que los niños reciben su primer teléfono móvil, no para sustituir la supervisión adulta, que deben configurar correctamente los relojes. Estos smartwatches permiten personalizar hasta tres números de emergencia a los que el dispositivo llama automáticamente cada vez que se aprieta el botón SOS, y nosotros recomendamos que indiquen los teléfonos de familiares o adultos de confianza», explica Jorge Álvarez, director ejecutivo de SaveFamily.
En esta ocasión, todo apunta a que el menor activó involuntariamente la función SOS. Según Álvarez, este tipo de errores se pueden prevenir calibrando adecuadamente la sensibilidad del reloj. «Hay que explicar al niño qué es el botón de emergencia, cuándo se usa, y qué significa. Y por supuesto, los padres deben revisar que el dispositivo esté configurado correctamente antes de dárselo. No se trata de controlar, sino de acompañar», insiste.
El directivo subraya también la importancia de un acceso digital gradual y supervisado, especialmente durante la infancia, y sostiene que los relojes inteligentes son un instrumento útil para fomentar esa transición responsable hacia la tecnología.
Medios italianos como Treviso Today y La Tribuna di Treviso recogieron la historia, que finalmente se resolvió sin consecuencias. Cuando los Carabinieri llegaron al aula, todo transcurría con normalidad y los profesores, ajenos a lo ocurrido, se sorprendieron por la visita de los agentes. Afortunadamente, no hubo consecuencias más graves, aunque el caso pudo haber tenido un desenlace muy distinto.